26 de mayo de 2006

Por fin Krahe

Por fin vimos a Krahe en concierto, anoche en la Galileo.

Yo iba poco predispuesto, ayer tenía pocas ganas de escuchar ese tipo de música.

Pero Krahe es mucho Krahe, el tío es un espectáculo sobre el escenario, con su pinta de borracho vagabundo, su aire de despistado, sus gestos, sus muecas, sus coñas.

En fin, que me conquistó, que acabé disfrutando de un lujo cotidiano y accesible (toca casi todos los meses en Madrid, y por 10 eurillos) que ya hacía tiempo quería conocer.

25 de mayo de 2006

Gram Parsons

Llevo unos días flipadísimo con la música de Gram Parsons. Es un cantautor (singer-songwriter suena mejor) americano que vivió sólo 27 años y murió en 1973 de sobredosis o algo así.

Por casualidad, buscando canciones de Norah Jones, me bajé un concierto de homenaje a Parsons donde además de la Jones (que canta She, de la que ya hablé en otra ocasión) están, entre otros, Keith Richards, Steve Earle, Raúl Malo, de los Mavericks, Lucinda Williams o Dwight Yoakam, y que es muy bueno. 

Después, encontré algún otro concierto de homenaje, y me compré un cd con los dos únicos discos que grabó Parsons.

Definen su música como country-rock, aunque parece que él prefería llamarla cosmic American music. Casi ná. 

A mí, que llevo ya una temporada muy country, esta música me resuena mucho, me mueve, me emociona.

24 de mayo de 2006

Boyero desde Cannes

Ya conté hace un tiempo que mi devoción por él me llevó a comprarme un bono para poder leer los artículos de Carlos Boyero, crítico de cine de El Mundo, cuando se va de festivales por el mundo.

Ahora está en Cannes, y en su periódico se portan y nos dejan leer en abierto su crónica de cada día. Aquí está la de hoy, que habla muy bien de Babel, la última peli de Alejandro González Iñárritu, el director de Amores perros y 21 gramos.

del.icio.us

Aunque ya había oído hablar de ello, no lo probé hasta ayer, después de leer un artículo en el periódico.

Permite compartir enlaces y no sé cúantas cosas más, porque aún no he explorado.

De momento, aquí están los míos.

Cádiz

Llevo unas semanas muy poco expansivo, me cuesta ponerme a escribir. A ver si hoy consigo algo.

Hace diez días bajamos a Cádiz (Manu, Jorge y yo) con la excusa del concierto de Ruibal en el Gran Teatro Falla, el más importante de la ciudad.

Viajamos en tren, lo cual fue una gran idea, porque las cinco horas de viaje se hacen mucho más llevaderas. Yo me pasé durmiendo gran parte del trayecto, tanto a la ida como a la vuelta.

Para compensar nuestra pijería (al ir tres, habría salido bastante más barato el coche), nos metimos a dormir en una pensión hippy, Casa Caracol, que estaba infestada de mochileros guiris veinteañeros (sí, ya sé que yo también soy aún veinteañero, pero cómo se nota que ya no tenemos veinte años, dioss). Menudo sitio. Menudos baños, ¿eh, Manu?

Del finde, lo más flojillo fue precisamente lo que había motivado la escapada a Cádiz. El concierto de Ruibal no me gustó, no disfruté. Primero, y fundamental, porque no estoy en época nada romántica, y las canciones exaltadas del maestro gaditano no me tocan la fibra como durante tanto tiempo lo hicieron. Segundo, porque cantó el disco nuevo de principio a fin, con las canciones en el mismo orden, y sólo en los bises tocó alguna de las más antiguas, de las que animan al personal. Y ya era demasiado tarde para mí, que llevaba todo el concierto desconectado. Y finalmente, porque el público gaditano me decepcionó, me pareció mucho más frío de lo que esperaba (lo nunca visto: ¡Ruibal tuvo que pedir que dieran palmas!). Vi al maestro tratando de complacer (salió dos veces a hacer bises) pero sin que el público realmente lo mereciera.

Así que, aunque la experiencia ruibalera no fue tan especial, saqué una conclusión positiva: mucho mejor (y más barato) verle en la Galileo, con ese coro de locas que tanta vidilla le dan a sus canciones. Aun así, creo que descansaré un tiempo, me vi saturado de tanta boca y tanto beso y tanta luna y tanta piel...

Por lo demás, Cádiz me maravilló.

Como decía el gran Carlos Cano: la Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz la Habana con más salero.

Sus edificios coloniales, descuidados, decadentes, sus jardines exuberantes, la luz, el mar, la sensación de tranquilidad, el buen humor de los gaditanos, su forma de hablar. Y la comida, porque nos pusimos moraos de pescaíto rico rico...

En fin, que me quedé con ganas de más. Habrá que volver, y no sé si podré esperar hasta los carnavales.

12 de mayo de 2006

Paulinho Moska

...o simplemente Moska, como creo que quiere que le conozcan ahora. En todo caso, un fenómeno, un tipo de lo más peculiar, un animal de escenario. Y un gran compositor (maravillosa su Lágrimas de diamantes ) y emocionante cantante.

Me reafirmo: si dicen que el francés es el idioma del amor, el brasileiro es la lengua de la felicidad.

Todo suena mejor, todo es mejor dicho con esa suave cadencia de los brasileños.

Paulinho nos cantó unas cuantas canciones suyas y en el tramo final tiró del infinito repertorio de su país y nos descubrió varias joyas, algunas de ellas de hace más de cien años.

Especialmente impresionante, la que cantó a capella, con un par. Creo que recordar que fue esta Rosa, del compositor Pixinguinha y que también canta maravillosamente Marisa Monte:

Tu és divina e graciosa, estátua majestosa, do amor
Por Deus esculturada e formada com o ardor
Da alma da mais linda flor, de mais ativo olor
Que na vida é preferida pelo beija-flor.
Se Deus, me fora tão clemente,aqui neste ambiente
De luz formada numa tela, deslumbrante e bela
O teu coração, junto ao meu, lanceado, pregado
E crucificado sobre a rósea cruz do arfante peito teu.
Tu és a forma ideal, estátua magistral
Oh ! alma perenal do meu primeiro amor, sublime amor
Tu és, de Deus a soberana flor
Tu és , de Deus a criação, que em todo o coração
Sepultas o amor, o riso, a fé e a dor em sândalos olentes
Cheios de sabor, em vozes tão dolentes como um sonho em flor
És Láctea estrela , és mãe da realeza.
És tudo enfim que tem de belo
Em todo resplendor da santa natureza.
Perdão, se ouso confessar que hei de sempre amar-te.
Oh ! Flor, meu peito não resiste, oh ! meu Deus quanto é triste
A incerteza de um amor que mais me faz penar
E esperar, em conduzir-te um dia ao pé do altar
Jurar, aos pés do onipotente em prece comovente
De dor, e receber a unção de tua gratidão
Depois, de remir, meus desejos em nuvens de beijos
Hei de te envolver até meu padecer, de todo fenecer.

Y además, el conciertazo tuvo la gracia añadida de ver a Jorge Drexler y a Coti compartir sucesivamente escenario con el crack, y cantar en portugués mientras Paulinho lo hacía en castellano. Y, no puedo dejar de comentarlo y no puedo negarlo, también tuvo su gracia ver a Leonor Watling entre el público, aunque fuese dándose el lote con el listo del Drexler...

8 de mayo de 2006

todo por la napia

Se me está licuando el cerebro y se me escapa por las fosas nasales.

No hay nada que hacer, lo poquito que me quedaba ha empapado mi pañuelo de tela (¡abuelo!) y no consigue llegar a secarse, porque cada dos minutos tengo que soltar un poco más.

Y encima en mi curro hace un calor desproporcionado, infernal.

Así que estoy medio zombi, esperando que llegue la hora de pirarme, coger el tren, echarme la siestecita (escuchando, por ejemplo, el nuevo disco de Springsteen, o algo de Gram Parsons, que es por donde ando estos días) y llegar a casita para, tras el conveniente chute, desconectar definitivamente el poquito cerebro que me queda tirado en el sofá.

La semana promete... :-P

¡Viva la madre que te parió!

4 de mayo de 2006

Empezando el día con alegría



Love hurts

Love hurts, love scars, love wounds and mars
Any heart not tough or strong enough
To take a lot of pain, take a lot of pain
Love is like a cloud holds a lot of rain
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

I'm young I know but even so
I know a thing or two I learned from you
I really learned a lot, really learned a lot
Love is like a stove burns you when it's hot
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

Some fools think of happiness
Blissfulness, togetherness
Some fools fool themselves I guess
But they're not fooling me
I know it isn't true, know it isn't true
Love is just a lie made to make you blue
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

Love hurts, love scars, love wounds and mars
Any heart not tough or strong enough
To take a lot of pain, take a lot of pain
Love is like a cloud holds a lot of rain
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

I'm young I know but even so
I know a thing or two I learned from you
I really learned a lot, really learned a lot
Love is like a stove burns you when it's hot
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

Some fools think of happiness
Blissfulness, togetherness
Some fools fool themselves I guess
But they're not fooling me
I know it isn't true, know it isn't true
Love is just a lie made to make you blue
Love hurts, mmm, mmm, love hurts

Boudleaux Bryant

(Yo pensé que era del propio Parsons...)

3 de mayo de 2006

Pienso mi vida vacía, pero luego me doy cuenta de no lo está (tanto).

Descuido el blog unos días y se me acumulan cosas que contar, algunas importantes, otras mucho menos, pero supongo que son cosas así las que van llenando la vida (mi vida; a saber cómo lo hacen los demás):

La semana pasada estuve con mis papis en la presentación del libro de José María Calleja "Algo habrán hecho: odio, muerte y miedo en Euskadi". Tan impresionante como lo que nos contó Calleja, si no más, fue el escenario en que nos lo contó: el local de la Unificación Comunista de España en Lavapiés. Rojazos "nacionales", que no tienen miedo de decir "España", aunque tienen otros zumbes curiosos.

Y ahí estuvo el lúcido "españolazo" (el insulto supremo en "la comunidad autónoma vasca") de Calleja, contándonos cómo ve el futuro próximo y tratando de no ser descortés con quienes le habían invitado a hablar sobre su libro, cuando hacía virguerías para contestar con educación a preguntas como: ¿qué opinión te merece la financiación de los nacionalismos vasco y catalán por parte de Francia, Alemania y "el capitalismo" para promover la disgregación de España?.

Después, viajecito a Salobreña, finalmente en trío (con Esther y Juan), para resarcirme del mal tiempo en Alicante. Esta vez hubo suerte y tuvimos unos días de lujo. Como Casilda estaba también por allí, me mostró la vida más allá de Salobreña, y me moló...

También tuve tiempo para leer (esas mañanas torrándome en la terraza, después de las tostadas con tomate y aceite...): Confesiones de una editora poco mentirosa, de Esther Tusquets (después del iluminador Prefiero ser mujer, del que en algún momento me tendré que poner a escribir con calma, aunque me va a costar; y antes de El mismo mar de todos los veranos, que estoy leyendo ahora) e Interludio azul, de Pere Gimferrer.

Del primero me gustó, además de la lucidez de la autora, que me tiene subyugado, su prosa clara y sencilla y las historias de esa mítica burguesía cultural barcelonesa de los cincuenta, sesenta, setenta (Barral, Gil de Biedma, Herralde, los hermanos Moix,...). Del segundo, me gustó todo: la inteligencia, la pasión, y sobre todo la desvergüenza con que un hombre de 60 años relata cómo se reencuentra con el amor de su vida, tras más de treinta años separados (casados cada uno con otras personas). Es cierto que está trufado de citas cultísimas, la mayoría de las cuales no sé apreciar, de innumerables referencias a libros, películas. Pero es de verdad, arrastra, emociona. Y aún hay algún cretino que le echa en cara a Gimferrer decir cosas "que no se dicen después de los 16 años". Para mí, purita envidia.

Y ayer, día de mi vigésimo noveno cumpleaños, vuelta de Salobreña a Toledo de madrugada (salida a las 3:15, llegada a las 7:50, con media hora para una cabezada junto a la carretera admirando un cielo increíblemente estrellado), comida familiar, llamadas y mensajes de mis amigüitos (amigüitas, sobre todo) y vuelta a Madrid, a la rutina, al blog.

INTERMEDIO

Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.

Chantal Maillard, en "Lógica borrosa" 2002