Mostrando entradas con la etiqueta Quebec. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quebec. Mostrar todas las entradas

23 de febrero de 2007

Autodeterminación

Sigo visitando con cierta frecuencia konpondu.net, la página que el lehendakari ha creado para fomentar la participación de la sociedad vasca en el (difunto) "proceso".

Como era de esperar, hay un cacao considerable de ideas, algunas a medio cocer. Uno de los tópicos que más se repiten es el del "derecho del pueblo vasco a decidir su futuro", que para muchos es el nudo gordiano del problema.

Leyendo lo que escribe la gente en ese foro, parece que todos los problemas de la sociedad vasca se arreglarán el día que consigan por fin "decidir su futuro". Desaparecerán entonces los conflictos entre ricos y pobres, "españoles" y "vascos", izquierda y derecha, y sólo habrá "paz" y "democracia"...

A mí este tipo de pensamiento me parece algo infantil, ingenuo, y sin embargo tiene consecuencias trágicas, porque aún hay gente que de alguna forma justifica o entiende la existencia de ETA mientras no "se reconozca" el "derecho" de los vascos a la autodeterminación.

Por eso me ha gustado tanto un esclarecedor artículo de Javier Villanueva, al que acabo de descubrir en esta página, en el que habla del referéndum que propició la independencia de Montenegro hace unos meses, del uso que del resultado tratan de hacer los nacionalistas (y los no nacionalistas), de la situación en Canadá y Quebec, con la famosa Ley de Claridad, y del derecho de autodeterminación de los pueblos tal como se entiende actualmente en el Derecho Internacional, que bien poco tiene que ver con las fantasías nacionalistas.

14 de noviembre de 2006

La apuesta por la franqueza

Después del libro de Maite Pagazaurtundua, que me ha tocado en lo más íntimo y a la vez me ha iluminado en lo político, en lo público, empiezo otro que ella recomienda y en el que se inspira para escribir unas consideraciones sobre el futuro de su tierra que espero copiar aquí un día de éstos.

El libro en cuestión se titula, en el francés original, Le pari de la franchise (La apuesta por la franqueza), aunque se ha traducido al castellano como La política de la claridad, que como título me gusta mucho menos aunque probablemente sea más preciso.

Lo escribe Stéphane Dion, a la sazón Ministro de Asuntos Intergubernamentales de Canadá, encargado de la relación entre el gobierno federal y los de las diferentes provincias que conforman el país y recoge una serie de conferencias y cartas abiertas en las que Dion, quebequés y francófono, expone su punto de vista sobre la unidad canadiense y sus esfuerzos para, desde el gobierno canadiense, hacer frente a la ofensiva soberanista, liderada por el Parti Québécois, en su tierra natal, Quebec, la única provincia de mayoría francófona en un país de habla mayoritariamente inglesa.

Apenas lo he comenzado a leer y espero no desistir, como hago con cuatro de cada cinco libros que empiezo.

Seguiré informando.