Mostrando entradas con la etiqueta .... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta .... Mostrar todas las entradas

18 de abril de 2012

Tengo la kabeza en un sitio tan raro que ni siquiera sé cómo empezar a explicarlo.

Creo que paso demasiadas horas delante de la pantalla, que el tiempo me cunde demasiado poco, que me rondan demasiadas ideas que acaban en nada, que empiezo demasiadas cosas que nunca acabo... En ese plan. Hasta hace poco, también pensaba que "hablaba" (escribía) demasiado. Ahora ya no. O igual sí, pero es en Facebook y no aquí.

Una de esas tantas cosas que dejo a medias es mi dieta de desintoxicación informativa. Quizá por ahí empiece a ver algo de luz.

Hala.

7 de diciembre de 2011

Aviso a mis lectoras

Este súbito radio silence tiene varios motivos: uno, he estado medio malo y el cuerpo no me pedía escribir; dos, de repente entiendo lo que queríais decir cuando, viendo el tiempo que le dedicaba al blog, me decíais: "Qué poquito curro tienes, cabrón"; y tres, but not least, una parte importante de las comunicaciones para las que hasta hace poco me servía de este medio han pasado a otros... ;)

30 de noviembre de 2011

Ser de naturaleza ciclotímica con un considerable ramalazo exhibicionista conlleva ciertos riesgos. Uno es el de sentir, cada cierto tiempo, que uno se ha sobreexpuesto, ha dicho o escrito cosas de más, dejándose llevar por la euforia, el puro flipe y la resonancia.

La reacción natural entonces es la de cerrar escotillas, bajar el periscopio y permanecer un tiempo sumergido, under the radar. Es la natural pero no es la mejor, porque tiene una parte teatrera, de tontería, que esta vez no me voy a tolerar. Así que capearé el temporal (en un vaso de agua) y seguiré desvariando a diestro y siniestro. Y al que le dé que me perdone.

De momento, me pongo a Carlos Cano (¡el más grande!) para escuchar una de las mejores frases de la copla:

Entornó la puerta y, pa' no llamarla,
se clavó las uñas,
se clavó las uñas en el corazón.


Y olé!

:)

25 de noviembre de 2011

Perro ladrador

Tanto madrugón (hoy a las seis, habiéndome acostado pasada la medianoche con media botella de vino y un par de gintonics en el cuerpo) empieza a pasar factura.

Hoy estoy ladrador y creo que podría llegar a dar algún bocado. Mejor me saco de paseo al campo a desfogarme.

(Re)Actualizo: Dicho y hecho. Mano de santo. Y además redescubrí ;) un lugar al que seguro que volveré :)

22 de noviembre de 2011

Siempre me he considerado un bicho diurno, pero ahora empiezo a pensar que quizá estaba equivocado, que soy noctámbulo pero por el otro lado, que mis mejores horas no llegan después del anochecer sino antes del amanecer.

Eso explicaría por qué ya no es que me levante antes de que salga el sol, sino que, si ayer abrí los ojos a las seis y media, hoy he salido de la cama una hora antes: aún no son ni las seis y ya estoy desayunado y dispuesto a darlo todo.

21 de noviembre de 2011

Coda

A veces se me revoluciona la kabeza, se me hincha la boca de palabras y acabo siendo incapaz de decir nada.

Es lo que tiene "hablar" solo cuando lo que uno quiere es conversar.

Creo que ha llegado el momento de sacar la kabeza de la pantalla por un rato.

:)
Otra más de mis cositas: a veces (como ahora mismo...) escribo solo para que mis escasas pero fieles lectoras encuentren algo nuevo cuando vuelven por aquí.

Abro el editor de Blogger y me pongo a soltar cualquier cosa que se me pase por la kabeza; le doy vueltas, lo edito, muchas veces lo borro entero y vuelvo a empezar, otras incluso lo abandono por completo y vuelvo a lo que tengo que hacer (blogging as a higher form of procrastination), pero algunas veces acaba saliendo algo mínimamente decente (no es el caso hoy, sorry, pero lo voy a publicar de todas formas :). Y me quedo tan a gusto pensando que la próxima vez que alguna de vosotras esté aburrida en su curro, a media mañana de este lunes de resaca electoral (telita marinera, by the way), se meterá aquí y se encontrará este mensajito que no dice mucho más que "estoy aquí", "seguimos hablando" (vale, mejor dicho "sigo hablando"...).

Pues eso, que os sea leve la mañana :)

16 de noviembre de 2011

Quizá sea porque me rodeo de mujeres, o puede que le pase normalmente a todo el mundo, pero me llama la atención: por mucho que yo crea que sé disimular e incluso mentir, que puedo ser, si me lo propongo o sin quererlo, indescifrable e impredecible, incluso misterioso (...), alguien (alguna) me acaba confirmando siempre, sin excepción, que se me ve venir desde lejos.

Y lo mejor es que, si lo pienso un poco, prefiero que sea así.

15 de noviembre de 2011

El BIBSD acaba de llegar a nivel naranja. Para evitar que la cosa vaya a mayores, dosis de Mr. KK al canto:



Comin' from the heartbeat, nothin' but the truth now
Everything is sweeter closer to the bone

Kris Kristofferson
Llevaba semanas intentando arrancar y ayer por fin me decidí a retomar mi gimnasia sueca (g. dixit). Era una toma de contacto tras demasiado tiempo sin hacer ni el huevo pero aun así, por lo que se ve, me pasé: hoy no sé si lo que tengo son agujetas o gripe, porque me duele todo el cuerpo.

De momento, me acabo de tomar una buena taza de agua calentita con miel y limón.


Like a rose


It's okay to feel good
That's the way it should be


Lucinda Williams

13 de noviembre de 2011

Fluir

Un día más, me he despertado demasiado pronto. Tras el desayuno y un breve rato de mamoneo ante el ordena (estoy a dieta, you know), blog incluido, me he dispuesto a leer en el sofá (en el iPad: pdf + jazz).

A los cinco minutos ya estaba sobado y me despierto ahora, tras media hora de sueño musical, pensando que quizá la música me acompaña tanto porque impregna con su ritmo mis pensamientos, hace que fluyan.

En fin, sigo durmiendo, digo... leyendo.

11 de noviembre de 2011

Me estoy dando cuenta de que me gusta tanto hacerlo que a veces escribo por el mero placer de hacerlo. Y me flipo y empiezo a hinchar las frases y ya no importa tanto que expresen lo que siento o pienso como que suenen bien, que tengan fuerza, que encajen.

A eso es a lo que me refiero con el BIBSD.

Creo.

:-P
Ayer se encendió la luz roja y comenzó a sonar la estridente sirena de mi BIBSD.

Me puse a buscar frenéticamente el botón de stop, pero, a pesar de las muchas veces que lo he necesitado, siempre olvido dónde está e incluso si existe, por lo que no puedo descartar que el problema aún persista.

El cualquier caso, siguiendo escrupulosamente el protocolo de seguridad, dejo aquí el preceptivo aviso a mis lectoras.

8 de noviembre de 2011

Qué poquito hace falta para que un día pase de normalito, ni fu ni fa, a estupendo.

:)

1 de noviembre de 2011

Capas

layers

(Foto de rosmary@flickr)

Crecer es ir quitándose capas superfluas (de expectativas, de ideas preconcebidas, de fantasías, de complejos...) que nos impiden ser como somos (a saber lo que eso significa, pero bueno). Muchas veces, las capas nos ayudan a guardar las apariencias ante los demás; otras tantas, a hacerlo ante nosotros mismos. Estas son las que realmente cuesta quitarse. (Sí, al final es otra forma de volver a mi rollo de siempre: la pelea de verdad es contra uno mismo; por ser mejor.)

Esta idea es cada vez más importante para mí ([me] explica, por ejemplo, por qué soy tan pesado con Leonard Cohen... y también por qué me gustan ciertas personas mientras que otras me dan una pereza tremenda). Cómo me jode ponerme a escribir y sentirme incapaz de expresarlo como querría. Pero aquí dejo esto. Hala.

30 de octubre de 2011

No se trata de dosificarse, de darse poco a poco para mantener la curiosidad y el interés del otro (nada más tonto que querer resultar "misterioso"), se trata de que el otro (la otra, hablemos bien) nos obligue a darlo todo, incluso lo que ni siquiera sabíamos que teníamos dentro.

28 de octubre de 2011

In the mood for Dayna

Como tantas veces, me siento ante el teclado como quien se recuesta en el diván del psicoanalista. Pero esta vez sé de antemano que no voy a hablar. Y no es que no tenga cosas que contar, sino que no sé cómo contarlas y no estoy dispuesto a hacer el esfuerzo de buscar la manera. Así que simplemente me siento aquí, con la lata de birra al lado y me quedo mirando la pantalla, pensando en lo mucho que me gustaría ser capaz alguna vez (¡aunque fuese solo una!) de escribir lo que siento, lo que pienso, y no volver a experimentar la frustrante sensación de que apenas balbuceo, de que me quedo en la superficie (o de que no consigo llegar a ella, desde las profundidades de mi grankabeza...).

En fin, menos mal que he quedado en un rato y me airearé un poco.

Entretanto, me pongo música.

I lost all my faith in love on those stairs that November
I know it meant a lot at the time, now I can barely remember...

De la que os habéis librado.

21 de octubre de 2011

El nombre y la función

Creo que lo he leído a propósito de la muerte de Steve Jobs, pero no sé dónde y ahora no me voy a poner buscarlo. La frase que me ronda la kabeza desde hace unos días dice algo así:

Cuando a la gente mayor se le muestra un nuevo aparato, lo primero que preguntan es: ¿cómo se llama esto?; cuando se hace lo propio con jóvenes (o niños, no recuerdo), preguntan: ¿qué puedo hacer con él?