5 de noviembre de 2011

Como sé que no es de buena educación internauta, y aunque me ha costado, me refreno para no copiar aquí el artículo entero pero, como me pasa tantas veces con MM, lo suscribo de pe a pa:

Cuanto mayor me hago menos me gustan las abstracciones y las vaguedades, menos me fío de ellas. En la política y en la literatura lo que busco y exijo es la precisión. Al pan pan, y al vino vino. Los tiranos y los ideólogos son vendedores de humo que acaban siempre envolviendo en una niebla de palabrería la crueldad tangible de sus propósitos. Palabras como “pueblo” esconden siempre una trampa, y da igual si se usan afirmativa o negativamente. Esas apelaciones a colectividades vaporosas que no tienen una imediata traducción estadística o legal me hacen saltar todas las alarmas. Yo no sé cómo son los españoles, igual que no sé cómo son los americanos, o los turistas, o los escritores, o los aragoneses, o los obreros, o las mujeres. Lo más que puedo llegar a saber es cuántas personas han votado una cierta opción en unas elecciones, o cuántas cumplen los requisitos legales que atestiguan una ciudadanía. La ciudadanía puede cambiar, igual que el voto. Nadie está condenado a ser nada por nacimiento. Nadie nace elegido.

Antonio Muñoz Molina, Esa mirada, en su blog.

4 de noviembre de 2011

There is a war

Tratando de enterarme de lo que está pasando y puede pasar con Grecia, con el euro, con la Unión Europea, me doy cuenta de que estoy perdidísimo. Tengo la sensación de que los medios de comunicación establecidos nos están escamoteando la historia de la crisis. A veces, sobre todo escuchando la radio, que es por donde más noticias (titulares) me llegan, pienso que no es tanto que decidan hacerlo conscientemente, sino que la gente que habla de estos temas en los medios en general no tiene ni puta idea de lo que dice, y no hace más que repetir lo que le llega de los centros de poder (el Banco Central Europeo, la Comisión Europea, los gobiernos...). O, en todo caso, son incapaces de salirse del paradigma que estos nos presentan y pensar de forma crítica sobre las consecuencias para la gente común, y no solo para los bancos, del impago de la deuda soberana, la oportunidad o no del referéndum griego.


Quizá suene muy antiguo, pero creo que al final lo que estamos viviendo es una guerra de clases encubierta. No puedo dejar de pensarlo al ver los gráficos que está publicando Paul Krugman en sus últimos posts (1 y 2) sobre la creciente desigualdad en las últimas décadas entre el 99% de abajo del que hablan los de Occupy Wall Street (dividido aquí en dos tramos: el 80% inferior y el 19% restante) y el 1% de superricos de arriba:

Cambios en la distribución de los ingresos entre 1979 y 2007

Los datos de Krugman se refieren a Estados Unidos. Me gustaría mucho conocer la situación en Europa y en España.

Indians


Bury the Hatchet trailer from cine-marais on Vimeo.


Treme: Music From The HBO Original Series, Season 1 (Spotify)