31 de diciembre de 2007

Como sé que el otro blog tiene aún menos lectores que éste, pero no quiero que pase desapercibido el último descubrimiento que me ofrece Savater en Babelia (uno de esos reaccionarios inteligentes y desasosegantes que a él y a mí tanto nos gustan, como Cioran, como Chesterton), voy a copiar aquí algunos aforismos del colombiano Nicolás Gómez Dávila:
Madurar no consiste en renunciar a nuestros anhelos, sino en admitir que el mundo no está obligado a colmarlos.

Nada más repugnante que lo que el tonto llama 'una actividad sexual armoniosa y equilibrada'. La sexualidad higiénica y metódica es la única perversión que execran tanto los demonios como los ángeles.

Quisiéramos no acariciar el cuerpo que amamos, sino ser la caricia.

La vida es un combate cotidiano contra la estupidez propia.

Sólo los años nos enseñan a manejar con tacto nuestra ignorancia.

Los tontos se dividen en dos clases: los que "quieren ser como los demás"; los que "no quieren ser como los demás".

"Reconciliación del hombre consigo mismo" - la más acertada definición de la estupidez.

La lectura es droga insuperable, porque más que a la mediocridad de nuestras vidas nos permite escapar a la mediocridad de nuestras almas.

El que se precia de "haber vivido mucho" debe callar para no demostrarnos que no ha entendido nada.
Y algunos más que he encontrado en esta otra página:
Las perfecciones de quien amamos no son ficciones del amor. Amar es, al contrario, el privilegio de advertir una perfección invisible a otros ojos.

Las ideas confusas y los estanques turbios parecen profundos.

La gente difícilmente entiende que no entiende.

Negarse a admirar es la marca de la bestia.

No les demos a las opiniones estúpidas el placer de escandalizarnos.

El antagonismo radical entre los hombres se delata en la manera como los unos, al hablar del placer, despegan hacia la metafísica y los otros resbalan hacia la fisiología.


Varios días después de escribir lo de arriba, edito para añadir una última frase, gloriosa:
Los reaccionarios les proporcionamos a los bobos el placer de sentirse atrevidos pensadores de vanguardia.

1 comentario:

Angela dijo...

Es agradable volver de la otra orilla y comprobar que hay cosas que no cambian: el roto, paris 89'9, juglares varios y tu forma de escribir... Tengo la mismica foto de notre dame hecha por mi. La música en francés hace tiempo que no viene sólo del norte. Toledo puede ser muchas cosas, por cierto que tengo que ir q verlas. Bss, feliz año.