2 de marzo de 2010

En comparación con la tarde de ayer, la de hoy no me ha acabado de gustar.

Creo que acabo de descubrir algo importante (exclusivamente para mí y mis circunstancias, por supuesto): tengo que dejar que la arena se me escape entre los dedos, que el agua del río pase sin fin frente a mí.

Siempre habrá más arena, más agua, y tratar de atraparla sólo me provoca frustración y angustia.

Estoy fatal, lo sé.

2 comentarios:

Daniel dijo...

cielos, te habrá sentado mal el pollo asado??

Vaya tio, y yo que me había quedado con buen sabor de boca de habernos visto...

un tripazo y vamos ya!
D

grankabeza dijo...

Don't worry, D

Eso lo escribí ayer.

A mí también me ha gustado nuestra comida.

Que se repita!

:)