7 de julio de 2010

Banderas

Me llama la atención algo que está pasando durante este Mundial, al menos en Madrid. Algo que, que yo recuerde, no había sucedido antes, al menos no en la misma medida: Se ven muchas banderas españolas colgadas de ventanas y balcones y en otros lugares donde yo no esperaría verlas.

Por ejemplo, el otro día, para mi sopresa, la vi ondear sobre la entrada del bar más jipioso ;) de Majadahonda, La Luna.

Y a mí, que las banderas me dan más bien repelús, reconozco que esto me parece bien, porque lo interpreto como síntoma de que, poco a poco, nos vamos sacudiendo el complejo "de país" que nos atenaza.

Es cierto que la historia de nuestra bandera es la que es, y eso hace que muchos renieguen de ella, pero yo me niego a permitir que este símbolo, que debería serlo de todos, se lo apropien sólo unos cuantos.

Hala.

7 comentarios:

Ignasi dijo...

Mira, justo ayer, bajando por una callejuela en Gracia, presencié una escena "de bandera", pero para mal. Un tipo tenía colgada en su balcón una bandera española. Otro pasaba por la calle, y le vio. Empezó a gritarle que esa bandera no era bienvenida en ese barrio. El "español" se quedó mudo, mirándole. El "no-español" se fue poniendo nervioso, y saltó directamente el "eres un fascista de mierda, español h..." y todo lo que le vino en gana. El "español", ya animado ante la energía del otro, se lanzó también a insultarle. Encima, otro uruguayo que había en la misma terraza, junto a otras banderas uruguayas (que curiosamente no recibieron critica alguna por parte del "no-español") se enganchó con ganas y se quedó a gusto gritando e insultando también.

Una escena deplorable. Pero te da que pensar donde van a parar toda nuestra cultura y civilización y tal y cual en cuanto nos rascan un poco y alguien saca una bandera o escupe encima de otra.

De cierre, comentar que a mi tampoco me gustan las banderas. Entre otras cosas, porque suelen llevar un palo, que se usa para darle en la cabeza al que lleva otra bandera diferente... Dado que una muy parecida a la española actual se ha usado demasiadas veces para darle en la cabeza a otros españoles, parece razonable pensar que como símbolo no sea el más idóneo. Digo yo, vamos.

grankabeza dijo...

Está claro que la situación en Barcelona tiene poco que ver con la de Madrid. Tampoco sé cómo será en otros lugares de España, por eso yo trataba de limitarme a lo que he visto.

Estoy completamente de acuerdo en que no es símbolo idóneo. Como tú dices, se parece demasiado a la bandera del bando que se sublevó, derrocó a un gobierno legítimo e impuso una dictadura.

Pero es el que hay y, al menos para mí, que supongo que soy un ingenuo, no debería representar más que la España actual, con sus miserias y sus virtudes.

A mí, por mucho que prefiera una futura república a la monarquía actual, me representa más esta bandera que la tricolor pasada.

Y desde luego me resisto a que se utilice para darnos palazos unos a otros.

Por cierto, por curiosidad, ¿a quién insultaba el uruguayo? ¿a diestra y siniestra? :-P

n. dijo...

Temazo de conversación, temmmazo.

No estoy de acuerdo con renegar de un símbolo de tu país porque se haya utilizado para dar palos a otros con ella. Eso pasa y ha pasado con todas las banderas: todos han/hemos cometido tropelías de algún tipo en nombre de un trapo (incluido el de la II República). Obama no reniega de las barras y las estrellas porque Bush abusara de ellas. Ségolène no abandona la tricolor porque el amigo Sarkozy se intente apropiar de ella.

Parte del problema (¡parte!, ya sé que es mucho más complejo) es que mucha gente (¡no toda, ojo!) de la izquierda española renegó de un símbolo de su país primero en 1931 y luego incluso durante la democracia actual. Siempre me pregunto por qué se decidió cambiar los colores de la bandera en la II República.

Es curioso porque es algo que no pasa con otras banderas: todavía no he visto a ningún vasco (ni siquiera del PP, ni siquiera de UPyD) renegar de la ikurriña porque en su nombre unos desalmados hayan asesinado a 900 personas durante más de 30 años de democracia. Más bien, ocurre todo lo contrario: ningún partido quiere ceder el símbolo al otro. Y pienso que eso es bueno.

Personalmente, creo que comparto más valores con la izquierda que con la derecha española, pero no voy a dejar que gente con ideología con la que no comulgo se apropie de nuestros símbolos, que deben ser de todos. El problema son los tópicos de los que te pueden acusar, pero bueno, allá el que prejuzgue: ya le retaré a un debate en El Churrasco.

Sí, lo mejor hubiera sido que el franquismo se hubiera inventado su propio simbolito (como los nazis con la esvástica, por ejemplo) y así no tendríamos tantos complejos ahora. Pero bueno, centrémonos en lo bueno: al fin y al cabo la bandera roja y amarilla fue la que representó a la Primera República y a los 30 mejores años de nuestra historia, así que ahí la tengo ahora mismo, puesta en el balcón ;P

¡¡¡Vamos ya a por esa final!!

grankabeza dijo...

Ya sabía yo que ibas a entrar al trapo (nunca mejor dicho...).

;)

Anónimo dijo...

Solo una precisión al comentario de n. (con quien estoy de acuerdo en casi todo lo demás): los nazis no se inventaron la esvástica. Ellos también se apropiaron de un símbolo que ya existía mucho antes.

R.

n. dijo...

Sí, ya sé que se usaba en Roma e incluso hoy día se ve en muchos países de Asia (por el budismo, creo), pero quería decir que se la inventaron como símbolo para Alemania y tal.

;)

Anónimo dijo...

Llego un poco tarde, pero quería aportar mi granito.
A veces las banderas con como la pantalla de un cine, donde cada un proyecta lo que le interesa...
No es lo mismo una bandera en el día del 20-N, que las banderas que ondean por la selección...
A mí, me gusta verlas.

Dani