A partir de la próxima semana, durante unos días, mi Barcelona viene a Madrid.
Unmissable highlight: miércoles 13 de abril, 19:30 horas, la gran Esther Tusquets charlará con su amiga Ana María Moix!
(Vía Comunicación Cultural)
31 de marzo de 2011
29 de marzo de 2011
Ahora sí que la cosa se pone seria...
...porque si a Drexler no puedo faltar, y a Kevin no me lo voy a perder, ver a Dayna, que toca la semana que viene (miércoles 6 en la Galileo, con banda), es una obligación moral, espiritual, casi religiosa.
Je!
Y eso a pesar de que la última experiencia no fue precisamente memorable.
Desde entonces, que yo sepa, ha sacado un disco corto con una amiga, Mamie Minch, que incluye una maravillosa canción que ojalá nos cante:
Tengo por costumbre no repetir canciones en el blog, aunque alguna que otra vez me la he saltado. Esta es probable que esté ya más de una vez, pero en cuanto he sabido que Dayna volvía a Madrid inevitablemente la he imaginado llenando la sala con su vozarrón, cantándome:
So come on and make a mess of me
I won’t walk away
I'm ready as I’ll ever be
I won’t walk away
Je!
Y eso a pesar de que la última experiencia no fue precisamente memorable.
Desde entonces, que yo sepa, ha sacado un disco corto con una amiga, Mamie Minch, que incluye una maravillosa canción que ojalá nos cante:
Tengo por costumbre no repetir canciones en el blog, aunque alguna que otra vez me la he saltado. Esta es probable que esté ya más de una vez, pero en cuanto he sabido que Dayna volvía a Madrid inevitablemente la he imaginado llenando la sala con su vozarrón, cantándome:
So come on and make a mess of me
I won’t walk away
I'm ready as I’ll ever be
I won’t walk away
27 de marzo de 2011
Sí era miedo
Después de tanto rollo para enmascararlo, para vendérmelo, para hacerme creer a mí mismo que era otra cosa, ahora lo tengo claro (gracias!)
He detectado al menos uno de los mecanismos que utilizo: muchas veces, me convenzo de que no puedo conectar con la gente porque no compartimos el mínimo terreno común en el que encontrarnos, porque no nos entendemos.
Me estoy dando cuenta últimamente (ayer más que nunca) de que en general es una profecía autocumplida (ya he colado la expresión, que era de lo que se trataba...): decido que no puedo conectar para ahorrarme el esfuerzo de hablar de verdad de lo que importa y evitar el riesgo de exponerme y sentirme vulnerable, quizá rechazado. De sufrir, en suma.
Y así, me quedo en mi cueva, al calor gélido de mi música, mis voces, mis fantasmas. Conectando únicamente conmigo mismo en un bucle estéril y estático.
Lo dejo aquí escrito para que no se me olvide, para que me sea más difícil volver a engañarme.
Porque me he cansado, de verdad me he cansado: ayer llegó la esquiva primavera con su sol calentando de verdad (mi calva roja da fe) y, pese a los inevitables chaparrones de tristeza, el invierno queda atrás.
Pero ya está bien de escribir, Marquitos.
Haz.
He detectado al menos uno de los mecanismos que utilizo: muchas veces, me convenzo de que no puedo conectar con la gente porque no compartimos el mínimo terreno común en el que encontrarnos, porque no nos entendemos.
Me estoy dando cuenta últimamente (ayer más que nunca) de que en general es una profecía autocumplida (ya he colado la expresión, que era de lo que se trataba...): decido que no puedo conectar para ahorrarme el esfuerzo de hablar de verdad de lo que importa y evitar el riesgo de exponerme y sentirme vulnerable, quizá rechazado. De sufrir, en suma.
Y así, me quedo en mi cueva, al calor gélido de mi música, mis voces, mis fantasmas. Conectando únicamente conmigo mismo en un bucle estéril y estático.
Lo dejo aquí escrito para que no se me olvide, para que me sea más difícil volver a engañarme.
Porque me he cansado, de verdad me he cansado: ayer llegó la esquiva primavera con su sol calentando de verdad (mi calva roja da fe) y, pese a los inevitables chaparrones de tristeza, el invierno queda atrás.
Pero ya está bien de escribir, Marquitos.
Haz.
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