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30 de octubre de 2007

Aviso por palabras

No confundas deseo con pasión:
deseo vale más, pues nunca muere,
y busca bajo lunas tormentosas,
con mirada de lobo que no puede dormir,
el frágil fulgor fugaz de los relámpagos.

Felipe Benítez Reyes, en Escaparate de venenos.

A propósito del amor y del deseo

No ese temblor de bestia angélica
que notas en el bar cuando la adolescente
de interminables piernas se levanta.

No exactamente
ese inmediato bisturí de hielo
que se clava en la zona salvaje de ti
cuando en el cine
la diosa de la intriga se desnuda.

Desde luego que no el pastel romántico
que cuece el corazón
en su sótano de demencia y lirismo.

No los aullidos y los polvos de la primera madrugada,
su comercio de uñas y saliva
- y tres o cuatro gomas por el suelo.

No estrictamente eso -que también-,
sino el choque carnal
de dos mundos vacíos, que desde entonces
establecen su anómala armonía
y giran sobre sí como planetas
errabundos de dicha y de rencor.

Felipe Benítez Reyes, en Escaparate de venenos (2000)

29 de octubre de 2007

Volviendo a casa

El viaje a Toledo me está dando cada vez más juego.

Como ya conté hace unas semanas, a la ida, por la mañana, suelo ponerme un podcast de La Madriguera.

Hoy, a la vuelta, he aprovechado para venir escuchando una conferencia que Felipe Benítez Reyes dio en la Fundación Juan March el año pasado, que he encontrado aquí.

Es verdad que la conducción no es la mejor actividad para concentrarse en ideas de una cierta abstracción y elaboración, y yo me he descubierto distraído en varias ocasiones. Pero como no sólo está en mp3, sino que también han colgado la transcripción en pdf, espero poder en algún momento releer las notas, porque aunque ahora no puedo recordar sus palabras precisas, muchas de sus ideas sobre el lenguaje poético, que ha expresado con claridad y bellas palabras, me han resonado, me han parecido acertadas, verdaderas.

Como de cualquier otro poeta, excepto quizá Sabines y Gil de Biedma, reconozco que he leído bien poco de todo lo que ha escrito Benítez Reyes. Pero éste es uno de mis poemas favoritos. Y es, por cierto, el primero que él lee en la segunda de las charlas.