Gracias a una lectora desconocida que el otro día dejó un comentario en el blog, encontré un pequeño gran tesoro: Chantal Maillard e Idea Vilariño leyendo sus propios poemas.
Ahora mismo escucho Ya no.
Agradecido quedo, Quimera.
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19 de octubre de 2008
3 de abril de 2008
Sigo aún bajo los efectos de la epifanía ;) que viví en Buenos Aires.
En concreto, hay dos ideas que me rondan (pese a que todo parecía indicar lo contrario, va a resultar que me cabe más de una en la kabeza...):
Una, que pese a que siempre he sido consciente de mi ignorancia, de los vastos océanos de mi ignorancia, que diría el poeta, hasta ahora no había hecho nada por remediarla, o al menos por ponerle algún dique. La gente tiene de mí una imagen poco ajustada a la realidad (sobre todo aquí en Toledo, donde soy el friki que desayuna y come solo, sin levantar la vista de mis "papelitos"), porque hablo de lecturas, de libros, de páginas web, creen que debo de leer mucho. Y no es así. En absoluto. Llevo mucho tiempo picoteando de aquí y de allí, leyendo artículos, textos cortos, pinceladas, introducciones, pero sin estudiar, sin aprender, sin intentar comprender. (g puede dar fe de mi criterio principal a la hora de comprar libros: la probabilidad de que los acabe comprando es inversamente proporcional a su grosor...)
La otra idea, relacionada con la anterior, es la sensación de que me estoy "localizando", de que he cedido a la sutil pero innegable "presión" ambiental que incita a reducir el ámbito de atención a lo que sucede en España (escuchando radio, leyendo prensa española).
Como cada vez que salgo del país y desconecto de su actualidad, me doy cuenta de lo pobre que es nuestro debate político, siempre centrado en los mismos pocos asuntos, que no son ni mucho menos los más importantes, y con una estricta división partidista, que lo empobrece y limita aún más: o conmigo o contra mí.
Para combatir estas dos tendencias, y por recomendación de mi querido tío, los últimos días aprovecho mis dos horas diarias de coche para escuchar los podcasts de la BBC y de Radio France. Y yo, que soy defensor de nuestra Radio Nacional de España, que es para mí, con mucho, lo mejor que se puede escuchar aquí, debo reconocer que tanto británicos como franceses nos dan mil vueltas...
Para no dejar el honor patrio mancillado :), recomiendo también el archivo de conferencias de la Fundación Juan March que, si bien no trata temas de estricta actualidad y tampoco tiene el encanto de lo exótico que yo tanto aprecio en los idiomas extranjeros, no por ello deja de ser interesante.
En concreto, hay dos ideas que me rondan (pese a que todo parecía indicar lo contrario, va a resultar que me cabe más de una en la kabeza...):
Una, que pese a que siempre he sido consciente de mi ignorancia, de los vastos océanos de mi ignorancia, que diría el poeta, hasta ahora no había hecho nada por remediarla, o al menos por ponerle algún dique. La gente tiene de mí una imagen poco ajustada a la realidad (sobre todo aquí en Toledo, donde soy el friki que desayuna y come solo, sin levantar la vista de mis "papelitos"), porque hablo de lecturas, de libros, de páginas web, creen que debo de leer mucho. Y no es así. En absoluto. Llevo mucho tiempo picoteando de aquí y de allí, leyendo artículos, textos cortos, pinceladas, introducciones, pero sin estudiar, sin aprender, sin intentar comprender. (g puede dar fe de mi criterio principal a la hora de comprar libros: la probabilidad de que los acabe comprando es inversamente proporcional a su grosor...)
La otra idea, relacionada con la anterior, es la sensación de que me estoy "localizando", de que he cedido a la sutil pero innegable "presión" ambiental que incita a reducir el ámbito de atención a lo que sucede en España (escuchando radio, leyendo prensa española).
Como cada vez que salgo del país y desconecto de su actualidad, me doy cuenta de lo pobre que es nuestro debate político, siempre centrado en los mismos pocos asuntos, que no son ni mucho menos los más importantes, y con una estricta división partidista, que lo empobrece y limita aún más: o conmigo o contra mí.
Para combatir estas dos tendencias, y por recomendación de mi querido tío, los últimos días aprovecho mis dos horas diarias de coche para escuchar los podcasts de la BBC y de Radio France. Y yo, que soy defensor de nuestra Radio Nacional de España, que es para mí, con mucho, lo mejor que se puede escuchar aquí, debo reconocer que tanto británicos como franceses nos dan mil vueltas...
Para no dejar el honor patrio mancillado :), recomiendo también el archivo de conferencias de la Fundación Juan March que, si bien no trata temas de estricta actualidad y tampoco tiene el encanto de lo exótico que yo tanto aprecio en los idiomas extranjeros, no por ello deja de ser interesante.
24 de diciembre de 2007
El gran Oscar
Acabo de leer que ha muerto, a los 82 años, Oscar Peterson.
Enterarme de que el gran Oscar ya no está ha hecho que vuelvan a mi mente recuerdos de cuando empecé a escuchar jazz, en París, en el Colegio de España.
Y de su maravilloso Night Train, que espero que aún siga sonando en esos salones donde tan poco tiempo pasé, pero tan buenos momentos viví.
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