Ya he escrito aquí sobre las mujeres de mi familia, mi madre y mi abuela, y cómo en buena medida han hecho que sea como soy*. También he escrito por supuesto sobre mi hermana Clara y cómo me han marcado su presencia y su ausencia. Como cada 27 de noviembre, siento la necesidad de recordarla aquí.
Ayer, al mostrar esta foto a mis amigas, pensé en cómo me gustaría que Clara me viese ahora, cómo me gustaría compartir con ella esta nueva vida que estoy construyendo en otra ciudad, rodeado de personas bonitas, inteligentes y sensibles, vivas, como era ella.
Cómo me gustaría que hubiese conocido a mis otras mujeres, mis amigas, la familia a la que yo he elegido, con la que quiero seguir creciendo.
¡Un beso, hermana!
* Esta es una entrada sobre mujeres, como tantas en el blog. Siento que las relaciones con las mujeres configuran mi vida mucho más que las que tengo con hombres. Hay una gran excepción, mi padre, que entre otras muchas cosas me enseñó, junto con mi madre, sin sermones ni palabrería, con su continuo ejemplo diario y cotidiano, cómo un hombre y una mujer pueden relacionarse de igual a igual, uno de los mayores lujos que tenemos quienes vivimos ahora, como no me cansaré nunca de repetir.
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
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27 de noviembre de 2011
23 de noviembre de 2011
Pensamiento en espiral
Una de las razones de este estado de euforia e incontinencia en que me encuentro (este mes ya es el más prolífico de toda la historia de este blog; contando la de anoche, esta es la quinta entrada del día, y aún quedan horas...), de mi entusiasmo, y algo que echaba muy en falta, son los momentos de realimentación en que a alguien se le ocurre una idea (para un blog, para un libro, para un plan) y cada uno va aportando algo, enriqueciéndola, dándole otra vuelta de tuerca, llevando a los demás a dar un paso más, a seguir recorriendo espirales que nunca sabemos a dónde nos pueden conducir.
Así, a veces llegamos a ideas delirantes, como la que al mismo tiempo iba a permitirme ganar un sobresueldo, hacer que pasase el invierno calentito y convertirme en leyenda de Barcelona. Otras son cosas más normales, como el mero hecho de que un plan que a mí me parecía algo friki tenga eco, y con ganas.
Todo me vale ;)
Entusiasmo
Teniendo en cuenta la hora desde la que llevo despierto (¡y sin siesta!), debería estar cayéndome de sueño, y lo estoy. Pero me ha dado el apretón y antes de dormirme necesito escribir, así que me dispongo a ello desde la cama, con el portátil en las rodillas, envuelto en mi música para que los pensamientos fluyan.
Acabo de tener una hermosa conversación con R sobre nuestras vidas en Madrid y Barcelona, los amigos de allí y los de acá, lo que nos falta y lo que nos sobra.
Le cuento lo contento y convencido que estoy de la decisión que tomé hace unos meses, tras tantos años mareando la perdiz. Le explico lo a gusto que me encuentro aquí y cómo siento que estoy empezando a florecer. Suena cursi, qué le vamos a hacer, pero es lo que hay: estoy despertando, abriéndome, recuperando las ganas. De ser mejor, de ser más. De crecer, de compartir, de reír. De amar.
Antes, con algunos de los amigos de aquí, una velada sencilla y calentita, de las que está habiendo tantas: comida, risas, guiños, vaciles (...) y una sensación tan bonita de que cosas buenas pueden pasar que me cuesta reprimir la emoción :)
Acabo de tener una hermosa conversación con R sobre nuestras vidas en Madrid y Barcelona, los amigos de allí y los de acá, lo que nos falta y lo que nos sobra.
Le cuento lo contento y convencido que estoy de la decisión que tomé hace unos meses, tras tantos años mareando la perdiz. Le explico lo a gusto que me encuentro aquí y cómo siento que estoy empezando a florecer. Suena cursi, qué le vamos a hacer, pero es lo que hay: estoy despertando, abriéndome, recuperando las ganas. De ser mejor, de ser más. De crecer, de compartir, de reír. De amar.
Antes, con algunos de los amigos de aquí, una velada sencilla y calentita, de las que está habiendo tantas: comida, risas, guiños, vaciles (...) y una sensación tan bonita de que cosas buenas pueden pasar que me cuesta reprimir la emoción :)
15 de noviembre de 2011
29 de octubre de 2011
In the mood for Hayes
...y unas horas después vuelvo a casa con una tajadilla interesante, contento tras pasar una velada muy agradable con amigas viejas y recientes con una sensación muy bonita, de que pasan cosas y de que más van a pasar.
Y de fondo Hayes Carll, que me representa, que logra el tono exacto que expresa cómo estoy, quién soy.
Y de fondo Hayes Carll, que me representa, que logra el tono exacto que expresa cómo estoy, quién soy.
10 de octubre de 2011
Hay personas a las que podemos llegar a querer mucho
Y que pueden querernos mucho también
Con quienes podemos estar en sintonía
Comentar, compartir, crecer
Pero que, para bien y para mal,
Nos resultan inofensivas
No nos provocan vértigo
Y hay otras con las que no valen los puntos medios
Que tienen la capacidad de sacudirnos los cimientos
Que, a veces incluso sin pretenderlo,
Son capaces de llevarnos al cielo o al infierno
La vida es mejor si nos rodeamos de las primeras
La vida es más vida si tenemos cerca a alguna de las segundas
Y que pueden querernos mucho también
Con quienes podemos estar en sintonía
Comentar, compartir, crecer
Pero que, para bien y para mal,
Nos resultan inofensivas
No nos provocan vértigo
Y hay otras con las que no valen los puntos medios
Que tienen la capacidad de sacudirnos los cimientos
Que, a veces incluso sin pretenderlo,
Son capaces de llevarnos al cielo o al infierno
La vida es mejor si nos rodeamos de las primeras
La vida es más vida si tenemos cerca a alguna de las segundas
1 de octubre de 2011
Equilibrios
Aunque no queramos, aunque lleguemos a engañarnos y pensemos incluso que no lo hacemos, estamos continuamente inmersos en el sutil juego de los espacios y las distancias.
Se trata de que uno ocupe el sitio que le corresponde, ni más ni menos. Y de dejar que los demás hagan lo propio. A veces (pocas) es muy fácil, pero en general tendemos a avasallar, a invadir territorios ajenos. O a dejar que nos arrinconen.
Se trata de encontrar la distancia justa (que no deja de variar con el tiempo, claro; y que para más inri puede también ser distinta para cada uno de los jugadores), de mantener el equilibrio, de no estar demasiado cerca (tengo la impresión de que con los años vamos necesitando más espacio vital, de que vamos alejándonos lenta pero inevitablemente de los demás; probablemente aquí se note, aún más que en todo el resto de este rollete, cuánto tiempo llevo soltero, solo), pero tampoco demasiado lejos; de encontrar el punto justo entre el calor asfixiante y el frío helador.
En fin.
Se trata de que uno ocupe el sitio que le corresponde, ni más ni menos. Y de dejar que los demás hagan lo propio. A veces (pocas) es muy fácil, pero en general tendemos a avasallar, a invadir territorios ajenos. O a dejar que nos arrinconen.
Se trata de encontrar la distancia justa (que no deja de variar con el tiempo, claro; y que para más inri puede también ser distinta para cada uno de los jugadores), de mantener el equilibrio, de no estar demasiado cerca (tengo la impresión de que con los años vamos necesitando más espacio vital, de que vamos alejándonos lenta pero inevitablemente de los demás; probablemente aquí se note, aún más que en todo el resto de este rollete, cuánto tiempo llevo soltero, solo), pero tampoco demasiado lejos; de encontrar el punto justo entre el calor asfixiante y el frío helador.
En fin.
29 de junio de 2011
18 de mayo de 2011
Una de las pocas cosas que tengo claras en la vida es que vivir es, en buena parte, al menos para los tarados como yo, una lucha constante contra nosotros mismos, contra nuestras limitaciones.
No sé si podemos aspirar a llegar a conocernos del todo o, como diría Van, para eso nos haría falta más de una vida, pero sí creo que, con los años, algo vamos empezando a saber sobre lo que nos hace bien y lo que no, aunque a veces lo olvidemos, o puedan más ciertas tendencias autodestructivas o masoquistas.
No matter how well you know someone
You can only ever guess
How can you ever really know somebody else?
It takes more than a lifetime
Just to get to know yourself
Nobody knows the meaning of loneliness
Me gusta cruzarme, tener cerca, a gente que sabe escucharse, que consigue no engañarse sobre cómo es, qué quiere, qué necesita, y que actúa en consecuencia.
Creo que son ejemplos como estos, de los que tengo varios a mi alrededor, los que me ayudan a mí a no despistarme del todo, a no perder completamente el Norte cuando entro en alguno de mis cíclicos episodios de navel-gazing...
No sé si podemos aspirar a llegar a conocernos del todo o, como diría Van, para eso nos haría falta más de una vida, pero sí creo que, con los años, algo vamos empezando a saber sobre lo que nos hace bien y lo que no, aunque a veces lo olvidemos, o puedan más ciertas tendencias autodestructivas o masoquistas.
No matter how well you know someone
You can only ever guess
How can you ever really know somebody else?
It takes more than a lifetime
Just to get to know yourself
Nobody knows the meaning of loneliness
Me gusta cruzarme, tener cerca, a gente que sabe escucharse, que consigue no engañarse sobre cómo es, qué quiere, qué necesita, y que actúa en consecuencia.
Creo que son ejemplos como estos, de los que tengo varios a mi alrededor, los que me ayudan a mí a no despistarme del todo, a no perder completamente el Norte cuando entro en alguno de mis cíclicos episodios de navel-gazing...
12 de mayo de 2011
Hay muchas cosas por las que, pese a mis habituales lloriqueos, me siento afortunado en la vida.
Por ejemplo, la relación de amistad (aunque sui generis, no encuentro mejor palabra) que mantengo con B tras tantos años buscando entre ella y yo cómo encajar, a qué distancia colocarnos.
Hacía muchos meses que no nos veíamos, pero anoche, tras el tanteo inicial, volvimos a hablar, a conectar, como si el tiempo no hubiese pasado (y ha pasado mucho tiempo ya desde que nos conocimos, desde que nos amamos.)
Seguiremos cada uno nuestro camino, pero sé que ella está ahí, dondequiera que sea ahí.
Y ella sabe, y si no lo sabe se lo digo ahora :), que yo siempre estaré aquí (dondequiera que sea aquí) para ella.
Por ejemplo, la relación de amistad (aunque sui generis, no encuentro mejor palabra) que mantengo con B tras tantos años buscando entre ella y yo cómo encajar, a qué distancia colocarnos.
Hacía muchos meses que no nos veíamos, pero anoche, tras el tanteo inicial, volvimos a hablar, a conectar, como si el tiempo no hubiese pasado (y ha pasado mucho tiempo ya desde que nos conocimos, desde que nos amamos.)
Seguiremos cada uno nuestro camino, pero sé que ella está ahí, dondequiera que sea ahí.
Y ella sabe, y si no lo sabe se lo digo ahora :), que yo siempre estaré aquí (dondequiera que sea aquí) para ella.
19 de abril de 2011
18 de abril de 2011
8 de diciembre de 2010
C
Para rematar este puente tan rodeado de amigas, ya en Majadahonda, tarde de cañas y charla con C.
Lujo de calor y risas. Y la promesa, un año más, de no cejar en el empeño de buscar la alegría. Y de disfrutar en el camino, pese a nuestras tropezones y nuestras equivocaciones.
Lujo de calor y risas. Y la promesa, un año más, de no cejar en el empeño de buscar la alegría. Y de disfrutar en el camino, pese a nuestras tropezones y nuestras equivocaciones.
Gràcies
Una vez más, mis superheroínas superviciosas me sacaron de la cueva y nos llevaron y nos trajeron, nos dieron cobijo, saciaron nuestra sed y nuestra hambre (i tant...), me hicieron reír y llorar (de emoción, de belleza).
Vuelvo a Madrit, como de costumbre, agradecido por sentirme tan querido.
Y con ganas de ser más y mejor. Para merecerlo. Para devolverlo.
Vuelvo a Madrit, como de costumbre, agradecido por sentirme tan querido.
Y con ganas de ser más y mejor. Para merecerlo. Para devolverlo.
19 de septiembre de 2010
Barcelona és bona
Por mucho rollo que me traiga con mis ciudades, desde hace tiempo sé que no son los lugares sino las personas lo que más importa. Y resulta que en Barcelona se han ido juntando unas cuantas de las que a mí más me gustan.
Una de las cosas más hermosas que se puede decir de alguien (amig@, amante) es que te hace querer ser mejor persona. Y si además no sólo te provoca esa sensación sino que te ayuda a serlo, eso ya es la releche.
De una forma sutil, dejando espacio para mis rarezas y mis limitaciones, mis amigas barcelonesas (machotes de abrazos varoniles incluidos) consiguen hacerme sentir justamente eso.
Siento ahora hacia ellas (vosotras), como tantas veces antes, una gratitud que no sé bien cómo pagar (las entradas para Sabina no valen, eh!), más que disfrutando de la alegría que compartimos y buscando nuevas ocasiones para seguir haciéndolo. La próxima, sin ir más lejos, en janembre.
;)
Una de las cosas más hermosas que se puede decir de alguien (amig@, amante) es que te hace querer ser mejor persona. Y si además no sólo te provoca esa sensación sino que te ayuda a serlo, eso ya es la releche.
De una forma sutil, dejando espacio para mis rarezas y mis limitaciones, mis amigas barcelonesas (machotes de abrazos varoniles incluidos) consiguen hacerme sentir justamente eso.
Siento ahora hacia ellas (vosotras), como tantas veces antes, una gratitud que no sé bien cómo pagar (las entradas para Sabina no valen, eh!), más que disfrutando de la alegría que compartimos y buscando nuevas ocasiones para seguir haciéndolo. La próxima, sin ir más lejos, en janembre.
;)
15 de septiembre de 2010
Hablar por hablar
Hace tiempo, en uno mis míticos posts-diarreas (qué tiempos aquellos...), afirmé que "la vida es una larga conversación con los demás (entre los demás habría quizá que incluir a uno mismo)".
Tengo la impresión de llevar demasiado tiempo callado, pero vuelvo a tener ganas de hablar. De hecho, lo estoy empezando a hacer en las últimas semanas y me está sentando bien.
Nada mejor entonces, estando como estoy, que volver una vez más a Barcelona a ver (hablar) a C. y sus (mis) amigas superheroínas.
:-P
Tengo la impresión de llevar demasiado tiempo callado, pero vuelvo a tener ganas de hablar. De hecho, lo estoy empezando a hacer en las últimas semanas y me está sentando bien.
Nada mejor entonces, estando como estoy, que volver una vez más a Barcelona a ver (hablar) a C. y sus (mis) amigas superheroínas.
:-P
10 de septiembre de 2010
2 de julio de 2010
Reencuentros
Para redondear el día de ayer, reencuentro con D. (¡ya tocaba! ;), con M. (hacía por lo menos una semana que no nos veíamos ;) y con don Javier Ruibal, de nuevo en Galileo tras muchos meses de ausencia.
Sorprendentemente (...), nos dio por rememorar nuestros primeros conciertos de Ruibal, hace ya más de ocho años (¡abuelo!). Hoy venía yo con ganas de escribir al respecto aquí, y de incluir esta canción, probablemente su mayor "éxito". Y al buscarla he encontrado este vídeo, que me ha hecho recordar que descubrí a Ruibal (no ha llovido ni ná: sin perilla) precisamente a través de David Broza y de esta perla, Isla Mujeres.
17 de diciembre de 2009
A las amigas, tenerlas ahí
No es nada nuevo, me viene pasando desde la adolescencia. Y no es únicamente algo sexual, ni mucho menos (aunque mi historial no me otorgue demasiada credibilidad para decir nada al respecto...). También sé que no soy el único, que no es tan raro.
El caso es que, salvo muy contadas excepciones, me encuentro más a gusto en compañía de mujeres que de hombres.
Lo he vuelto a comprobar varias veces en estas últimas semanas. Y siempre me viene a la kabeza esa frase que he puesto como título, de esta canción de Calamaro que sin embargo no viene muy al caso, ahora que mis heridas están por fin cerradas.
Y las amigas siguen ahí.
El caso es que, salvo muy contadas excepciones, me encuentro más a gusto en compañía de mujeres que de hombres.
Lo he vuelto a comprobar varias veces en estas últimas semanas. Y siempre me viene a la kabeza esa frase que he puesto como título, de esta canción de Calamaro que sin embargo no viene muy al caso, ahora que mis heridas están por fin cerradas.
Y las amigas siguen ahí.
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