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21 de julio de 2010

Cidade

¿"Cidade" es la palabra que más le agrada del idioma portugués?

Mi preferida. Ciudad para mí es aquella en la que, como en París, Madrid, Río de Janeiro o Buenos Aires, sales a la calle y es de todos. Todo tipo de personas se encuentran en ese espacio y todas ellas tienen en principio los mismos derechos.

Caetano Veloso, entrevistado en El País de hoy.

14 de abril de 2010

Para él [Michael Oakeshott], educar consiste ante todo en iniciar a las personas en las aventuras de la autocomprensión, haciéndolas capaces de participar en la inacabable conversación cultural hecha de símbolos, creencias, indagaciones y sentimientos en la que históricamente crecemos y vivimos. No se compone de la escueta declaración "de que un ser humano es una inteligencia autoconsciente y reflexiva y que no vive únicamente del pan, sino de las indagaciones, las acciones y los enunciados concretos en los que los seres humanos expresaron su comprensión de la condición humana". Lo que debe transmitir la enseñanza no es una simple y atareada preparación para el presente sino distanciarnos de él en beneficio del desarrollo de nuestra condición esencial. Componente básico de la idea de "escuela" es "el alejamiento del mundo inmediato y local del estudiante, de las preocupaciones de momento de ese mundo y de la dirección que éste le da a la atención del estudiante, ya que tal es el significado correcto de la palabra schole (y no 'tiempo libre' ni 'ocio')".

Fernando Savater, ayer en su artículo La educación liberal en El País.
"Iba Aníbal, mi hermano, en su jeep camino de la universidad donde enseñaba, en medio del carrerío mañanero, cuando llegando al Punto Cero (el puente desde donde cae la plomada que marca el centro de la ciudad) ve que los carros que van delante le sacan el cuerpo a algo, a una mancha roja: a un perro atropellado, moribundo, ensangrentado. Aníbal frenó en seco y se bajó del jeep mientras los otros carros maniobraban para obviarlo mentándole la madre. ¿Qué hacer? ¿Subir al perro al jeep? Desesperado empezó a hacer señas para que los de los otros carros pararan y lo ayudaran. Nadie paraba. Nadie ayudaba. Eran las siete de la mañana y todos iban apurados al trabajo. Aníbal se arrodilló en el pavimento y sus ojos se cruzaron con los del perro, que lo miraba suplicante. Como pudo lo levantó y lo subió al jeep, aullando el perro de dolor. En ese instante, siete de la mañana, hora de Colombia la Gran Puta, en medio de un carrerío, ensangrentado, la vida de mi hermano cambió: se había echado sobre sus hombros todo el dolor de la tierra. Hasta ese instante su vida había sido una: en adelante fue otra. Había descubierto el dolor de los animales. Buscando dónde le atendieran al perro (o más exactamente, dónde se lo ayudaban a morir pues ya no tenía salvación), fue a dar a la Sociedad Protectora de Animales de Medellín, un desastre, un infierno: el infierno que se echó a cuestas por el resto de sus días. Llevo años tratando de contar esa historia que empieza en el Punto Cero y que sigue en la Sociedad Protectora de Animales de Medellín y no he podido. Y no podré...".

Fernando Vallejo, el otro día entrevistado en El País.

19 de septiembre de 2009

La magia del mundo

Hoy no va a ser, porque no tengo tiempo ni inspiración, pero si hay algo sobre lo que me gustaría escribir alguna vez es sobre esto: Una de las cosas que más disfruto es encontrar gente que aprecia la magia del mundo, de la vida.

No se trata para mí de un sentimiento místico, menos aún sobrenatural. Es algo tan sencillo y tan maravilloso como lo que describe de forma inmejorable Antonio Muñoz Molina en su artículo en el Babelia de hoy: Demasiada felicidad.

21 de julio de 2009

Clavao

Durante mucho tiempo pensé que la falta de convicción que transmitían sus intervenciones se debía a su prosodia desacompasada, con subrayados a destiempo y donde no tocaba, como si se doblara a sí mismo con retardo. Una sensación que se reforzaba cuando las palabras se acompañaban de una gestualidad descoyuntada, de muñeco de guiñol. Producía la impresión de recitar una lección sin entenderla. Pero no era eso. Zapatero ha mejorado mucho en sus intervenciones y la sensación no ha desaparecido. El problema no es tanto de falta de calidad dramática o de delirios ideológicos como de fuera de lugar. Sus discursos, a palo seco, no son malos. Sencillamente, no le corresponden. No se pueden decir ciertas cosas si no se tiene a mano el maletín con los códigos de lanzamiento de los misiles. Suena pomposo por impotente.

Félix Ovejero Lucas describiendo a Zapatero en El País del 18 de julio de 2009

10 de junio de 2009

¿Son compatibles la ciencia y la religión? ¿Es compatible la poesía amorosa y la ginecología?

Las respuestas a éstos y muchos otros interrogantes, en el artículo de ayer de Savater en El País.

(Otra perla: Con el pretexto de que la ciencia no resuelve todos los enigmas de la naturaleza, aconsejan recurrir a la religión aunque no resuelva ninguno. Trampas de la fe, que también se dan en otros campos: como el capitalismo tiene muchos defectos, apliquemos el comunismo que sólo tiene defectos, etcétera.)

2 de junio de 2009

Almodóvar vs. Boyero & Hermoso

En las últimas semanas, desde el pase de Los abrazos rotos en el Festival de Cannes, se está desarrollando una interesante polémica entre Pedro Almodóvar y los corresponsales de El País al festival (Carlos Boyero, crítico de cine y Borja Hermoso, jefe de la sección de Cultura).

Sé que la cosa viene de lejos, y que ni a Boyero ni a Hermoso les gusta demasiado ni Almodóvar ni su cine.

A mí me pasa lo mismo. Y, por el contrario, soy lector asiduo de Boyero (aka fan) y más ocasional de Hermoso.

Yo no he leído todo lo que enlazo a continuación, pero quizá a alguien (...) le interese.

(Recomiendo el artículo de Enric González y lo que dice la Defensora del lector sobre la separación entre información y opinión, sugiriendo que los artículos de Boyero, por ser como son, figuren siempre claramente marcados como de opinión)

Los vídeos que Boyero y Hermoso grababan (con el móvil) desde Cannes cada día, incluido uno en el que Boyero dice: "No soy masoquista, no quiero ver otra vez Los abrazos rotos".

La crítica de Boyero sobre el pase de la película en Cannes (al que él no asiste, claro).

La entrada al respecto en el blog de Hermoso, recopilando la opinión de los principales periódicos franceses. (Y aquí, otra entrada en su blog que recoge a su vez lo que alguien en otro blog, con mucha mala leche y sentido del humor, escribe sobre la estancia de Boyero y Hermoso en Cannes.)

La entrada en el blog de Almodóvar criticando a sus críticos.

La noticia en El País sobre la respuesta del Comité de Redacción a Almodóvar, defendiendo a sus compañeros. (He aquí el documento en cuestión [doc], al que he llegado desde aquí.)

La carta que recibió Almodóvar de El País, que al parecer es distinta de lo que se publicó en el diario.

La respuesta de Almodóvar a esa carta.

Un comentario cachondo de Enric González.

Lo que dice sobre el asunto la Defensora del lector de El País.

La respuesta de Almodóvar a la Defensora del lector.

1 de junio de 2009

[...]

Nadie discute el precio de la gasolina mientras que no podemos resistirnos a la oferta de música gratuita. Maticemos ese último adjetivo: los proveedores de Internet cobran cada mes. Curiosamente, ellos no tienen el brutal problema de imagen que aqueja al mundo musical.

La maldad intrínseca de las discográficas parece haberse incrementado en la era cibernética. Cierto que su comportamiento ante los nuevos tiempos fue el de un boxeador sonado pero me pregunto cuánto de ese vilipendio es espontáneo y cuánto es teledirigido por fuerzas en la sombra, esas empresas gigantescas que no quieren pasar por taquilla. La implantación de la cultura del gratis total necesita demonizar aquellas industrias de las que se abusa. Industrias que, debe reconocerse, son fácilmente demonizables por sus derroches, su arrogancia, su sordera.

Atención, que aquí nadie se sienta a salvo: lo sabe ya el negocio del cine y lo aprenderá pronto la industria editorial, con la difusión del e-book. Lo sufre la prensa, forzada a regalar en la Red lo que está vendiendo en los quioscos. Mundo maravilloso: la fonoteca, la filmoteca, la biblioteca y la hemeroteca universales. Pequeño problema: la exigencia de gratuidad requiere ignorar el proceso de producción; aparentemente, los discos se graban mágicamente, las películas aparecen de la nada, los escritores viven del aire, la información no necesita redacciones ni corresponsales. ¿Adivinan dónde falla la ecuación?

Diego A. Manrique, en su artículo Todo a cero euros, en El País de 1 de junio de 2009

31 de mayo de 2009

[...]

En Europa existen tantos hablantes nativos de ucraniano o de polaco como de castellano. Pero, adormecidos en los cómodos laureles de la Hispanidad, gran parte de los españoles siguen manteniendo delirios de grandeza lingüística. En total, el 9% de los ciudadanos comunitarios tienen el castellano como lengua materna, pero sólo otro 6% lo hablan como segunda lengua (las cifras para el inglés son el 13% y el 38%, respectivamente). Todavía no nos hemos enterado de que el castellano pinta muy poco en Europa.

[...]

Por más que los diferentes chovinismos nacionales se empeñen en negarlo, a menudo con la excusa del antiimperialismo, el idioma común europeo es el inglés. Aunque no, naturalmente, en su variante de Oxford o Cambridge, sino en lo que el lingüista galés David Crystal ha denominado
English as a Global Language (EGL). El EGL es el latín, el esperanto y el nuove roman de nuestra época.

[...]

Termino como empecé. Las lenguas deberían servir en primer lugar para comunicarse y sólo después para definir una cultura o una nación. La situación sociolingüística actual de España es mucho más compleja que la de hace 30 años. Entonces el paradigma "lengua A" (castellano) arriba y "lengua B" (catalán, gallego y euskera) abajo se cumplía a la perfección. Hoy las lenguas de los inmigrantes están por debajo de las lenguas autonómicas y es posible que pronto el inglés esté por encima del castellano. Si se gestiona bien, esta nueva coyuntura puede ser beneficiosa para la convivencia lingüística, porque disminuye la diferencia de estatus entre las diferentes lenguas españolas.

Desde el siglo XVIII, si no antes, el monolingüismo oficial ha sido un axioma del nacionalismo estatal y una ambición de sus émulos sin Estado. La construcción europea nos brinda la oportunidad de cerrar el ciclo histórico del Estado-Nación y superar de una vez sus múltiples contradicciones (siempre y cuando, claro, no convirtamos a Europa en una especie de gigantesca Nación anglófona, en cuyo caso, el remedio será peor que la enfermedad).

Xabier Zabaltza, historiador y traductor, autor de Una historia de las lenguas y los nacionalismos, en su artículo Por una lengua común europea, en El País de 30 de mayo de 2009.

30 de abril de 2009

Siguiendo con mis obsesiones...

"No tenemos una sola identidad. Podemos tener una identidad nacional, una identidad ética -que no es menos importante-, una identidad cultural y muchas otras. Yo estoy seguramente mucho más cerca de un liberal de Uruguay que de un fascista italiano, por ejemplo. ¿Por qué ser italiano o catalán debe ser más importante que ser creyente o no creyente? Si alguien me dice que es creyente voy a saber algunas cosas sobre su identidad mucho más reveladoras que si me dice que es español."

"Reconoce que se esperaba un cierto resurgimiento de los nacionalismos, de la tendencia a cerrarse sobre las pequeñas identidades, y lamenta que, hasta cierto punto, "se ha perdido la sensación de la pertenencia a un mundo común: la mitteleuropa". "Hay dos memorias", apunta, "la que se sitúa en la continuidad y aquella obsesionada con el pasado, obligada a presentar la factura de todos los agravios padecidos en el pasado, empeñada en un victimismo competitivo consistente en poder esgrimir más víctimas que el vecino"."


Claudio Magris, citado en El País de hoy.