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13 de junio de 2010

El Mundial

Aunque en menor grado, con el fútbol me pasa como a Fran Sevilla (muy recomendable su post sobre el Mundial en su blog), gran corresponsal de TVE: me gusta el deporte, pero no soy nada forofo; me da asquito el negocio, el cotilleo y la manipulación de los sentimientos que lo rodean, pero no dejo de disfrutar con un buen partido.

Y quiero que gane España, pero sólo si juega como lo ha venido haciendo estos últimos años (en que la columna vertebral la forman, y cómo me gusta esto a mí :-P, los cracks del Barça "más catalanista de la historia", Laporta dixit).

Como me pasa con muchas otras cosas, tanto o más que el propio juego, disfruto leyendo sobre él. Y pocos escriben mejor sobre fútbol, pocos conocen más anécdotas y curiosidades (¿o las inventan? A veces me recuerda a Borges y sus escritores imaginarios...), que el gran Enric González, que está escribiendo un blog sobre el Mundial.

(Otra cosa curiosa: a través de Twitter compruebo hasta qué punto el seguimiento del acontecimiento es mundial. Por ejemplo, anoche me hizo gracia ver cómo se picaban americanos e ingleses mientras se disputaba el partido entre sus selecciones. Me gusto un inglés que, resignado ya ante el empate final, dijo algo como: "Podríamos decir que el gol de Gerrard vale doble porque lo marcó con la izquierda. Seguro que los americanos se lo creerían"...)

2 de junio de 2009

Almodóvar vs. Boyero & Hermoso

En las últimas semanas, desde el pase de Los abrazos rotos en el Festival de Cannes, se está desarrollando una interesante polémica entre Pedro Almodóvar y los corresponsales de El País al festival (Carlos Boyero, crítico de cine y Borja Hermoso, jefe de la sección de Cultura).

Sé que la cosa viene de lejos, y que ni a Boyero ni a Hermoso les gusta demasiado ni Almodóvar ni su cine.

A mí me pasa lo mismo. Y, por el contrario, soy lector asiduo de Boyero (aka fan) y más ocasional de Hermoso.

Yo no he leído todo lo que enlazo a continuación, pero quizá a alguien (...) le interese.

(Recomiendo el artículo de Enric González y lo que dice la Defensora del lector sobre la separación entre información y opinión, sugiriendo que los artículos de Boyero, por ser como son, figuren siempre claramente marcados como de opinión)

Los vídeos que Boyero y Hermoso grababan (con el móvil) desde Cannes cada día, incluido uno en el que Boyero dice: "No soy masoquista, no quiero ver otra vez Los abrazos rotos".

La crítica de Boyero sobre el pase de la película en Cannes (al que él no asiste, claro).

La entrada al respecto en el blog de Hermoso, recopilando la opinión de los principales periódicos franceses. (Y aquí, otra entrada en su blog que recoge a su vez lo que alguien en otro blog, con mucha mala leche y sentido del humor, escribe sobre la estancia de Boyero y Hermoso en Cannes.)

La entrada en el blog de Almodóvar criticando a sus críticos.

La noticia en El País sobre la respuesta del Comité de Redacción a Almodóvar, defendiendo a sus compañeros. (He aquí el documento en cuestión [doc], al que he llegado desde aquí.)

La carta que recibió Almodóvar de El País, que al parecer es distinta de lo que se publicó en el diario.

La respuesta de Almodóvar a esa carta.

Un comentario cachondo de Enric González.

Lo que dice sobre el asunto la Defensora del lector de El País.

La respuesta de Almodóvar a la Defensora del lector.

26 de junio de 2008

Europa

Enric González es uno de los nombres que busco cada vez que entro en la web de El País.

Su capacidad para crear joyas a partir de pequeñas anécdotas me maravilla. Su estilo me cautiva, me engancha.

Y además, ha escrito esto.

14 de julio de 2006

New York desde Salobreña

Tres días y pico llevo ya de absoluto relax en Salobreña. Parecen tres semanas.

Es curioso, porque normalmente me sucede lo contrario. Los días de vacaciones se me pasan volando, siento que los desaprovecho, que ni descanso ni aprovecho para hacer las cosas que siempre pienso hacer en vacaciones (sobre todo, leer).

Pero estos días están siendo productivos y relajantes al tiempo. Borja ha sido una magnífica compañía, creo que tiene gran parte de culpa.

Para empezar, salgo a correr cada día, hoy casi media hora. Después, ración de playita (sin pasarse, que no es cuestión de coger un empacho). Comidita en la terraza (si Lorenzo lo permite) o en el salón, si no hay más remedio. Por la tarde, después de una prolongada sobremesa, Borja vuelve a la playa y yo me quedo con toda la casa para mí, para dedicarme a mis labores. Labores que incluyen, indefectiblemente, verme al menos un episodio de Six feet under que, en esta segunda vuelta, me está pareciendo aún más impresionante que la primera vez.

Hoy he tenido regalo sorpresa: resulta que, sin yo saberlo, me quedé sin ver el último capítulo de la primera temporada. Así que hoy lo he disfrutado de nuevas, inesperadamente.

En fin, que me voy por los cerros de Úbeda.

Para hacer honor al título del post, explicaré que entre los tropecientos libros que me he traído (de los que, por supuesto, leeré una minúscula parte), estaba Historias de Nueva York, de Enric González, actual corresponsal de El País en Roma y que lo fue durante unos años en Nueva York.

No sé por qué lo compré. Creo que porque me gustan los libros sobre ciudades. No había leído, por lo menos siendo cosciente de ello, sus crónicas desde los USA (estuvo allí durante el 11-S), aunque sí recuerdo alguna de sus estupendas crónicas del calcio, en el que es seguidor del Inter de Milán, creo que equivalente algo más glamouroso de nuestro castizo Atleti. Leí la contraportada y me sedujo, aunque no dice gran cosa.

Y me ha encantado. Es un libro ligero, que se lee del tirón, una declaración de amor a NYC, la ciudad entre las ciudades. De amor y de desamor, por los amigos que allí tuvo y que perdió.

Está escrito con un estilo sencillo, directo, con esa "macarrería" que a g y a mí nos gusta y que ambos asociamos con Madrid (aunque, con ese nombre, dudo que Enric sea madrileño).

Estoy buscando ahora una frase que me gustó, que quería poner aquí, pero soy incapaz de recordar sobre qué trataba, menos aún qué decía, y por tanto tampoco consigo encontrarla. Así que os dejo con la intriga...