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9 de marzo de 2012

Information overload vs Information diet

Es probable que ya haya escrito aquí algo parecido, porque es una de mis obsesiones, malgré moi. Tengo que aprender a relacionarme de una manera sana y relajada con la información. Porque, como dice aquí David Weinberger, uno de los tíos que mejor piensan sobre cómo internet está cambiando nuestra manera de saber, de conocer:

There are more things to see in the world than any one human could ever see. Some of those sights are awe-inspiring. Some are life-changing. Some would bring you peace. Some would spark new ideas. But you are never going to see them all. You can’t. There are too many sights to see. So, are you suffering from Sight Overload?

There are more meals than you could ever eat. Some are sooo delicious, but you can’t live long enough to taste them all. Are you suffering from Taste Overload?

Or, you’re taking a dip in the ocean. The water extends to the horizon. Are you suffering from Water Overload? Or are you just having a nice swim?

That’s where I think we are with information overload. Of course there’s more than we could ever encounter or make sense of. Of course. But it’s not Information Overload any more than the atmosphere is Air Overload.

It only seems that way if you think you can master information, or if you think there is some defined set of information you can and must have, or if you find yourself repeating the mantra of delivering the right information to the right people at the right time, as if there were any such thing.


Que, según lo entiendo yo, va en la línea de lo que Clay Shirky, otro de los güenos güenos, dijo hace un tiempo: «It's not information overload, it's filter failure».

Ahora mismo, lo que creo que tengo que hacer es aprender a ser disciplinado en mi consumo de información. Hay quien se machaca con la dieta Dukan; yo estoy leyendo The Information Diet:

5 de diciembre de 2011

Hoy sale a la venta el nuevo disco de Bénabar, Les bénéfices du doute (Los beneficios de la duda). Mejor dicho, hoy sale a la venta en Francia.



Soy de los flipados que estarían dispuestos a pagar para poder descargarme y escuchar "legalmente" desde ya lo último de este fenómeno, pero no hay manera, ni desde iTunes (solo está disponible en la versión francesa de la tienda de Apple), ni desde Amazon (ídem), así que me quedo con las ganas... o me doy al pirateo (tampoco aparece aún ya está en Spotify).

Otra opción, que no descarto, es comprar el cd físico en Amazon.fr o Fnac.com, que tardaría unos días en llegarme. Pero eso es taaaaaan 2005... :-P

Aprovecho y vuelvo a meter una de mis canciones favoritas de Bénabar, Les mots d'amour (Las palabras de amor), que ya puse aquí hace seis años (¡!) y cuya letra traté de traducir entonces, con resultados bastante lamentables...



Dicho lo cual, me permito igualmente poner de nuevo aquí unas líneas para que os hagáis una idea de por dónde van los tiros :)

Les mots d’amour c’est pas ça
C’est bien plus compliqué crois-moi
Les déclarations les plus belles
Ne figurent pas dans les manuels
C’est banal mais les quelques mots que je te destine
Je les préfère aimantés sur le frigo dans la cuisine
Je veux voir nos initiales côte-à-côte sur l’interphone
Pas gravées au canif dans l’écorce d’un chêne

[Eso no son las palabras de amor
La cosa es bastante más complicada, créeme
Las declaraciones más bellas
no se encuentran en los manuales
Es una bobada, pero las palabras que te escribo
Prefiero que estén pegadas con un imán sobre la nevera en la cocina
Quiero ver nuestras iniciales juntas en el telefonillo
no grabadas con navaja en la corteza de un roble]

26 de noviembre de 2011

A veces, los días grises, echo de menos que escribáis más comentarios en el blog, tengo la desagradable sensación de que esto es un monólogo (que lo es), de que soy como uno de esos locos que van por la calle hablando solos y a los que nadie escucha (salvo que hablen por un pinganillo enchufado al iPhone, claro). Me quedo con las ganas de saber qué os provoca lo que escribo, si os gusta, os emociona o simplemente pensáis: "ya está Marquitos con otra vez con el puto country", "ya se le ha vuelto a ir", "mírale, qué flipao"... :)

Más a menudo, sin embargo, pienso que en realidad mantenemos continuamente un diálogo sutil y asíncrono (tiene que haber una palabra mejor, y menos geek, pero no la encuentro) a través de nuestros blogs y presencias virtuales varias (ese otro engranaje, tomando prestada la expresión que Drexler utiliza en un sentido muy distinto :), que complementa y enriquece el diálogo presencial, físico, que tan bien se nos da.

10 de noviembre de 2011

Lágrimas

Quienes me conocéis lo habréis visto más de una vez: en el momento más inesperado, los ojos se me llenan de lágrimas. Normalmente trato de disimularlo con alguna excusa ("se me ha metido algo en el ojo", "me molesta la luz"), pero creo que pocas veces cuela. Lo cierto es que soy un llorón, o un "lagrimón", porque tengo una facilidad extraordinaria para soltar una lágrima por las cosas más peregrinas.

Me acaba de pasar (me está volviendo a pasar solo de pensarlo...) con la sobredosis de portentos que me he metido en vena en estos últimos diez minutos, mientras desayunaba aún de madrugada (ahora empieza a amanecer; estas cosas también me pasan a menudo).

He visto este vídeo sobre las tripas de internet, en particular sobre el súper nudo de comunicaciones situado en un edificio en Manhattan delante del cual creo haber pasado alguna vez (y que confundo por cierto con la megasede de Google en NYC, del mismo estilo y que también aparece brevemente en el vídeo):



Al vídeo he llegado, como a tantos otros sitios fantásticos últimamente, gracias a la web Brain Pickings, donde también he encontrado esta entrada sobre las "bibliotecas repensadas", que me ha acabado llevando a la web de la New York Public Library, en particular a una serie de charlas que tienen lugar, imagino, en su imponente sede principal, en la 42 con la Quinta Avenida. Antes de ayer, participó en ellas Umberto Eco; hoy, 10 de noviembre, uno puede (si paga los 25 dólares de rigor), ver y escuchar hablar en directo a Gilberto Gil; la semana que viene, a Diane Keaton; dentro de diez días, a Joan Didion... (Esta es una de las muchas cosas que me fascinan de Nueva York, aunque sé que, si viviese allí, probablemente no tendría tiempo o dinero para aprovecharlas.) Para mi recocijo, he descubierto que muchas de esas charlas están disponibles en vídeo o como podcasts (iTunes) (por cierto, una de las más populares con diferencia parece ser la de Javier Marías; también están Salman Rushdie, Daniel Barenboim, Ferran Adrià o António Lobo Antunes...).

En esa misma entrada de Brain Pickings aparece un vídeo de Brewster Kahle, fundador del extraordinario Internet Archive. Hace unos meses puse aquí un vídeo de Kahle (mismo adjetivo, como el ajo...) en el que hablaba sobre el futuro del libro (entre otras muchísimas cosas, tan importantes o más, el IA organiza una conferencia anual sobre el futuro del libro titulada Books In Browsers, que es una de mis ideas del paraíso... :-P)

En fin, que esta mañana, de pronto, los ojos se me han llenado de lágrimas.

Hala.

31 de octubre de 2011

Mis podcasts

No son todos, pero sí los más importantes: los que más me gustan, los que me parecen más interesantes o los que más escucho (bueno, faltan los de los programas nocturnos de deportes, ideales para mis frecuentes ratos de insomnio...). Muchos de ellos ya los he ido mencionando aquí.

Entrevistas:
Fresh Air con Terry Gross (NPR)
Radio Open Source con Christopher Lydon

Economía:
Planet Money (NPR)
EconTalk

Medios, internet, tecnología:
On The Media (WNYC)
Spark Plus (CBC Radio)
Rebooting The News (Dave Winer y Jay Rosen dejaron de reunirse para grabarlo antes del verano y parece que no tienen planes de seguir con él. Una pena.)
Tech Weekly (The Guardian)
IT Conversations
MediaBerkman (Berkman Center for Internet and Society)
Surprisingly Free

Edición:
O'Reilly Tools of Change for Publishing Conference y Tools of Change for Publishing Podcast
Beyond the Book
BookNet Canada
Digital Book World

Música:
El Hexágono (Radio 3)
Ruta 61 (Radio 3)
The Miller Tells Her Tale

Cultura en general:
Fundación Juan March
The 7th Avenue Project

14 de octubre de 2011

El poder de internet

Por cosas como ésta, entre otras muchas, es por lo que soy un devoto de internet:

El otro día vi un vídeo que me gustó muchísimo, en el que las palabras de Richard Feynman sobre la belleza en el mundo iban acompañadas de bellas y sugerentes imágenes de ese mundo del que hablaba.

Tanto me gustó que me propuse subtitularlo, para que más gente pudiese disfrutarlo. Pensaba transcribir primero el texto en inglés y traducirlo después al español, para lo cual, como ya he hecho alguna otra vez antes, iba a utilizar Universal Subtitles, una plataforma colaborativa para subtitulado.

Pero un alma generosa ya se había encargado de la transcripción del original, así que yo solo tuve que construir sobre su trabajo y traducirlo al castellano.

Pasaron unos cuantos días en los que esa entrada se convirtió en la más vista del blog, cosa que yo achaqué a que, a diferencia de la gran mayoría de lo que escribo, la compartí con mis "amigos" en Facebook.

De pronto, en un ejemplo a pequeña escala de la famosa viralidad de la web, ayer recibí una retahíla de mensajes que me informaban de que "mi" vídeo estaba siendo subtitulado en un montón de idiomas distintos. En concreto, de momento, en esperanto (¡!), portugués (de Portugal y brasileiro), alemán, bokmål (noruego), croata, francés, griego, holandés, persa, rumano, sueco y turco. (Si bien en algunos de ellos apenas han traducido unas líneas.)

Incluso está teniendo lugar una guerra de ediciones en la versión en inglés, a cuenta de una frase de Feynman que dos grupos de personas interpretan de una forma un pelín distinta.

¡Mooola!

Hogar

Supongo que dice bastante de mí el hecho de que la cosa que más falta me hacía para sentir que mi casa empieza a ser mi hogar era tener internet.

13 de julio de 2011

"I expect that my blog will in some ways be one of the most significant things I create in my life."



Anil Dash (vía Dave Winer)


Amén.

Llevo escribiendo este blog más de cinco años. Ha habido épocas en que he dejado que crecieran telarañas, pero en general he escrito con bastante frecuencia. Es verdad que algunas de las cosas más importantes que han sucedido en mi vida en este tiempo no aparecen aquí, o si lo hacen es de refilón, de forma que solo quienes me conocen saben a qué me refiero. Sin embargo, creo que este blog refleja mejor que casi cualquier otra cosa quién soy: mis manías, mis neuras, mis tendencias depresivas y mis habituales flipes, mis gustos y mis disgustos.

Soy muy vago y hasta ahora he delegado en Google la gestión de la infraestructura que hace posible mi presencia en la Web abierta. Uno de mis objetivos para los próximos meses es tomar posesión de mi propia identidad online. Seguiremos informando.

18 de junio de 2011

16 de junio de 2011

Pasando la tarde

Llevo toda la tarde dándole al trabajo de fin de máster entretenido por la música que la buena gente de The Guardian se ha encargado de seleccionar (aviso: todo son enlaces para Spotify): The ultimate world and folk playlist from the Guardian.

Para otro día dejo The ultimate jazz playlist from the Guardian y The ultimate rock playlist from the Guardian.

Esta quizá les moles a mis amigas gafapastas: The ultimate pop playlist from the Guardian. O, quién sabe, quizás les mole más esta: The ultimate dance playlist from the Guardian ;)

Otra que despierta mi curiosidad (cómo no...) la ha creado la gente de Quinta Temporada, el blog de El País sobre series de televisión: Musica de series.

Por suerte, aún no dejan de maravillarme estas cosas que se pueden hacer en Internet.

14 de junio de 2011

Technology is seductive when its affordances meet our human vulnerabilities.

We're lonely, but fearful of intimacy, and constant connectivity offers the illusion of companionship without the demands of intimacy.

We can't get enough of each other if we can have each other at a distance in amounts that we can control.

Sherry Turkle, hablando sobre su libro Alone Together: Why We Expect More From Technology and Less from Each Other

5 de mayo de 2011

Cosas

Algo impensable hace apenas unos años: buscando información sobre otra persona, acabo aterrizando en el blog de Derek K. Miller, a quien no sólo no conocí en persona mientras vivió (hasta antes de ayer) sino del que no tenía noticia de que hubiese existido hasta hace apenas cinco minutos. Y me emociono hasta las lágrimas (no es tan difícil, lo sé) leyendo la hermosa entrada póstuma donde deja constancia definitiva de su amor a la vida, al mundo y a su familia.

12 de diciembre de 2010

May you live in interesting times*

Creo que estamos viviendo estos días, estas semanas, un momento muy importante de la evolución de Internet, y por tanto de la sociedad cada vez más global en la que vivimos.

Las filtraciones de Wikileaks (junto con los 5 periódicos que las están publicando) han sido el detonante. Pero lo fundamental para mí no es tanto eso, aunque aún no conocemos sus posibles consecuencias, sino cómo están reaccionando tanto el gobierno estadounidense, paladín de la libertad de expresión en Internet, las organizaciones a quienes confiamos nuestra presencia en la Red (el sistema de DNS, Amazon, PayPal, Visa, MasterCard...) e incluso los medios de comunicación, que no tienen nada claro de qué lado ponerse.

*Leo en Wikipedia que la frase con la que titulo el post, cuyo origen es incierto, podría ser la primera de tres invocaciones de creciente gravedad. Las otras dos son:

- "May you come to the attention of those in authority (sometimes rendered May the government be aware of you). This is sometimes quoted as May you come to the attention of powerful people.
 

- "May you find what you are looking for. This is sometimes quoted as May your wishes be granted."
:-)

26 de noviembre de 2010

Iluminación

Llevo años ¿trabajando? en esto, la protección de datos personales, o sea, de la privacidad, y de repente me encuentro con este breve post de Doc Searls titulado "Do we have to 'trade off' privacy?", que se suma a otras cosas que me he ido encontrando en las últimas semanas, y experimento algo cercano a la iluminación.

Desde hace tiempo tengo pendiente un turrón en el blog friki sobre la identidad online, la privacidad y otra serie de rollos parecidos. La cosa ahora es urgente. Ojalá sea capaz de poner orden en mi kabeza y explicar lo que pienso (¿siento?).

23 de noviembre de 2010

Mi vicio

Siempre he pensado que los fumadores, los adictos al tabaco, comparten algún rasgo de su personalidad, una cierta agitación, que los hace sensibles a lo que el fumeque les proporciona. Algo que a mí, ingenuo y soberbio como soy (...), por supuesto no me pasa. Y es verdad, creo que soy inmune a los encantos del tabaco.

Sin embargo, tengo un punto débil, muy débil, del que cada día que pasa soy más consciente, y que empiezo a vivir como una especie de adicción: estoy enganchado a las distracciones que me proporciona Internet.

No es que me fascine la cantidad de cosas que puedo aprender en la Red (o que podría, si mis continuos cambios de tercio no me lo impidiesen), como pensaba hasta hace poco. Eso no es más que la fachada, lo que me permite tirarme el rollo de cultureta y enterao. Lo que hace que me pase horas delante del ordenador, en Facebook, Twitter, mirando compulsivamente el correo, buscando nuevas noticias a cada rato, es simplemente mi cuelgue con la sensación de mareo que me acaba provocando este continuo chute de impulsos, de destellos que me tienen atrapado, dando vueltas cual polilla alrededor de una luz que nunca se apaga y que, de hecho, brilla cada vez más...