...para poder encontrarte.
Supongo.
Arj.
Deixe-me ir
Preciso andar
Vou por aí a procurar
Rir prá não chorar...
Quero assistir ao sol nascer
Ver as águas dos rios correr
Ouvir os pássaros cantar
Eu quero nascer, quero viver...
Deixe-me ir
Preciso andar
Vou por aí a procurar
Rir prá não chorar...
Se alguém por mim perguntar
Diga que eu só vou voltar
Quando eu me encontrar...
Quero assistir ao sol nascer
Ver as águas dos rios correr
Ouvir os pássaros cantar
Eu quero nascer, quero viver...
Deixe-me ir
Preciso andar
Vou por aí a procurar
Rir prá não chorar...
Se alguém por mim perguntar
Diga que eu só vou voltar
Quando eu me encontrar
Quando eu me encontrar
Quando eu me encontrar
Depois que eu me encontrar
Quando eu me encontrar
Depois, depois
Que eu me encontrar
Quando eu me encontrar
Depois, depois
Depois que eu me encontrar...
Marisa Monte
Mostrando entradas con la etiqueta Marisa Monte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marisa Monte. Mostrar todas las entradas
27 de marzo de 2011
26 de enero de 2010
(Disclaimer: Me parece que entro en una nueva etapa de obsesión con Lucinda.)
Pese a ello, con la elegancia que me caracteriza, no pondré aquí una canción más de la gran louisianera, sino otra que le sirvió de inspiración, como he escuchado hoy, para escribir una de las suyas que más me gusta (que no son pocas, lo admito), Like a rose, que podéis escuchar en el post al que enlacé más arriba o directamente aquí.
Y, como el eclecticismo es otro de mis vicios, ni siquiera pondré la versión original, de la Velvet Underground, sino ésta que prefiero porque es mucho más mía:
Hala.
Pese a ello, con la elegancia que me caracteriza, no pondré aquí una canción más de la gran louisianera, sino otra que le sirvió de inspiración, como he escuchado hoy, para escribir una de las suyas que más me gusta (que no son pocas, lo admito), Like a rose, que podéis escuchar en el post al que enlacé más arriba o directamente aquí.
Y, como el eclecticismo es otro de mis vicios, ni siquiera pondré la versión original, de la Velvet Underground, sino ésta que prefiero porque es mucho más mía:
Hala.
18 de enero de 2010
Marisa
El otro día volví a escuchar, después de muchísimo tiempo, el primer disco de Marisa Monte, grabado en directo creo que en el año 88 u 89 (casi ná...)
Sabía que era bueno, buenísimo, pero no recordaba cuánto.
Sabía que era bueno, buenísimo, pero no recordaba cuánto.
5 de enero de 2010
Esta melodia
(Cambié el vídeo. El otro tenía la gracia de ver a Marisa en concierto, pero se oía fatal.)
Quando vem rompendo o dia
Eu me levanto, começo logo a cantar
Esta doce melodia que me faz lembrar
Daquelas lindas noites de luar
Eu tinha um alguém sempre a me esperar
Desde o dia em que ela foi embora
Eu guardo esta canção na memória
Eu tinha a esperança que um dia
Ela voltasse para minha companhia
Deus deu resignação
Ao meu pobre coração
Não suporto mais tua ausência
Já pedi a Deus paciência
Bubú da Portela & Jamelão
Quando vem rompendo o dia
Eu me levanto, começo logo a cantar
Esta doce melodia que me faz lembrar
Daquelas lindas noites de luar
Eu tinha um alguém sempre a me esperar
Desde o dia em que ela foi embora
Eu guardo esta canção na memória
Eu tinha a esperança que um dia
Ela voltasse para minha companhia
Deus deu resignação
Ao meu pobre coração
Não suporto mais tua ausência
Já pedi a Deus paciência
Bubú da Portela & Jamelão
31 de diciembre de 2009
Eu só não te convido pra dançar
Porque eu quero encontrar com você em particular
Há tempos tento encontrar um bom momento
Alguma ocasião propícia
Pra que eu possa pegar sua mão, olhar nos olhos teus
Seria bom, quatro paredes, eu, você e Deus
Procuro explicar o meu sentimento
E só consigo encontrar
Palavras que não existem no dicionário
Você podia entender meu vocabulário
Decifrar meus sinais, seria bom
Eu só não te convido pra dançar
Porque o assunto que eu quero contigo é em particular
Há tempos tento encontrar um bom momento
Alguma ocasião propícia
Pra que eu possa pegar sua mão, olhar nos olhos teus
Seria bom, quatro paredes, eu, você e Deus
Procuro explicar o meu sentimento
E só consigo encontrar
Palavras que não existem no dicionário
Você podia entender meu vocabulário
Decifrar meus sinais, seria bom
Marisa Monte
[Mi traducción, que es posible que le meta alguna patada al diccionario, aunque la letra parece fácil:
No te invito a bailar
Porque quiero encontrarme contigo en privado
Hace tiempo que intento encontrar un buen momento
Alguna ocasión propicia
Para poder coger tu mano, mirar tus ojos
Estaría bien, cuatro paredes, yo, tú y Dios
Intento explicar mi sentimiento
Y sólo consigo encontrar
Palabras que no existen en el diccionario
Tú podías entender mi vocabulario
Descifrar mis señales, estaría bien
No te invito a bailar
Porque el asunto que quiero contigo es en privado
Hace tiempo que intento encontrar un buen momento
Alguna ocasión propicia
Para poder coger tu mano, mirar tus ojos
Estaría bien, cuatro paredes, yo, tú y Dios
Intento explicar mi sentimiento
Y sólo consigo encontrar
Palabras que no existen en el diccionario
Tú podías entender mi vocabulario
Descifrar mis señales, estaría bien]
Marisa Monte
(A mí me sobra dios en la ecuación, lo cambio por la voz de Marisa.)
9 de mayo de 2009
Voces perfectas
Yo no sé absolutamente nada sobre teoría musical, pero, como creo que este blog deja bastante claro (no hay más que ver cuál es la etiqueta que más utilizo, by far, para calificar mis posts), me gusta mucho escuchar canciones, historias, voces.
De hecho, últimamente he estado pensando en lo importante que son para mí las voces de los (las) cantantes.
Y he empezado una lista de las que me parecen "perfectas".
Sin ningún criterio ni definición posibles: simplemente son aquéllas que, al escucharlas, me hacen sentir que no se podría cantar mejor.
De momento, sólo se me ocurren cuatro, y todas son mujeres, aunque cada cual de su padre y de su madre:
Ella Fitzgerald, que podía hacer con su voz lo que le viniese en gana, hasta imitar al enormísimo cronopio Louis Armstrong (buscad la versión de Mack The Knife del concierto en Berlín de 1960, en la que se le olvida la letra...):
Aretha Franklin, a la que he escuchado menos de lo que debería, pero que siempre me provoca la misma sensación: su voz no tiene límites.
Marisa Monte, ¿qué decir que no haya dicho/puesto ya aquí?
Pasión Vega, cuya voz cristalina me gusta mucho más que las canciones que suele interpretar. Con unagran e-nor-me excepción (de Sabina, claro...):
Cómo te extraño
Cómo te extraño
Motín de la razón, soledad sonora.
Cincuenta años, algunos más que yo cumplirías ahora.
Hondura en vena, cura de hierbabuena, galope inerte.
Patera hundida,
¡Viva la mala vida, muera la muerte, muera la muerte!
Del horizonte, penando vengo, hermano
Rezando voy, al Sacromonte
Donde hasta los gitanos saben quién soy.
Maestro, escuela,
Duque de las duquelas de la memoria.
Pan con tomillo,
Coñac de carajillos sin achicoria.
Las churumbelas,
Que en la cuna mamaron por bulerías
Pasan papelas de las que te mataron
Cuando vivías, cuando vivías.
Corazoncito
Herío en el combate con las entrañas
¡Ay! Qué huerfanito se ha quedado el Tomate,
el Polo y la Caña.
Con qué desgana
Se hacen las gaditanas tirabuzones
Sin tu saeta, va la esperanza a dieta de Camarones
de pescaílla, de boga y de jurel
de la mar amarga.
Qué pesadilla,
la silla sin José en La Venta Vargas,
La Venta Vargas
Del horizonte
Penando vengo, hermano,
Rezando voy, al Sacromonte
Donde hasta los gitanos saben quién soy.
Joaquín Sabina
Sin embargo, una voz no tiene que ser perfecta, en ese sentido ambiguo y absolutamente subjetivo que le doy yo a la palabra, para poder emocionarme.
Valgan dos ejemplos:
Estos últimos días he vuelto a escuchar a Gram Parsons, por enésima vez desde que lo descubrí hace ya tres años (para cosas tan útiles como ésta es para lo que sirve tener un blog...). Y es que su voz tiene una capacidad única para transmitir dolor, fragilidad, que me llega, me toca.
El otro contraejemplo que ahora se me ocurre, del que no diré más porque ya he dicho demasiado: Lucinda.
De hecho, últimamente he estado pensando en lo importante que son para mí las voces de los (las) cantantes.
Y he empezado una lista de las que me parecen "perfectas".
Sin ningún criterio ni definición posibles: simplemente son aquéllas que, al escucharlas, me hacen sentir que no se podría cantar mejor.
De momento, sólo se me ocurren cuatro, y todas son mujeres, aunque cada cual de su padre y de su madre:
Ella Fitzgerald, que podía hacer con su voz lo que le viniese en gana, hasta imitar al enormísimo cronopio Louis Armstrong (buscad la versión de Mack The Knife del concierto en Berlín de 1960, en la que se le olvida la letra...):
Aretha Franklin, a la que he escuchado menos de lo que debería, pero que siempre me provoca la misma sensación: su voz no tiene límites.
Marisa Monte, ¿qué decir que no haya dicho/puesto ya aquí?
Pasión Vega, cuya voz cristalina me gusta mucho más que las canciones que suele interpretar. Con una
Cómo te extraño
Cómo te extraño
Motín de la razón, soledad sonora.
Cincuenta años, algunos más que yo cumplirías ahora.
Hondura en vena, cura de hierbabuena, galope inerte.
Patera hundida,
¡Viva la mala vida, muera la muerte, muera la muerte!
Del horizonte, penando vengo, hermano
Rezando voy, al Sacromonte
Donde hasta los gitanos saben quién soy.
Maestro, escuela,
Duque de las duquelas de la memoria.
Pan con tomillo,
Coñac de carajillos sin achicoria.
Las churumbelas,
Que en la cuna mamaron por bulerías
Pasan papelas de las que te mataron
Cuando vivías, cuando vivías.
Corazoncito
Herío en el combate con las entrañas
¡Ay! Qué huerfanito se ha quedado el Tomate,
el Polo y la Caña.
Con qué desgana
Se hacen las gaditanas tirabuzones
Sin tu saeta, va la esperanza a dieta de Camarones
de pescaílla, de boga y de jurel
de la mar amarga.
Qué pesadilla,
la silla sin José en La Venta Vargas,
La Venta Vargas
Del horizonte
Penando vengo, hermano,
Rezando voy, al Sacromonte
Donde hasta los gitanos saben quién soy.
Joaquín Sabina
Sin embargo, una voz no tiene que ser perfecta, en ese sentido ambiguo y absolutamente subjetivo que le doy yo a la palabra, para poder emocionarme.
Valgan dos ejemplos:
Estos últimos días he vuelto a escuchar a Gram Parsons, por enésima vez desde que lo descubrí hace ya tres años (para cosas tan útiles como ésta es para lo que sirve tener un blog...). Y es que su voz tiene una capacidad única para transmitir dolor, fragilidad, que me llega, me toca.
El otro contraejemplo que ahora se me ocurre, del que no diré más porque ya he dicho demasiado: Lucinda.
31 de marzo de 2009
De mais ninguém
Se ela me deixou a dor,
É minha só, não é de mais ninguém
Aos outros eu devolvo a dó
Eu tenho a minha dor
Se ela preferiu ficar sozinha,
Ou já tem um outro bem
Se ela me deixou,
A dor é minha,
A dor é de quem tem...
É meu troféu, é o que restou
É o que me aquece sem me dar calor
Se eu não tenho o meu amor,
Eu tenho a minha dor
A sala, o quarto,
A casa está vazia,
A cozinha, o corredor.
Se nos meus braços,
Ela não se aninha,
A dor é minha, a dor.
Se ela me deixou a dor,
É minha só, não é de mais ninguém
Aos outros eu devolvo a dó
Eu tenho a minha dor
Se ela preferiu ficar sozinha,
Ou já tem um outro bem
Se ela me deixou,
A dor é minha,
A dor é de quem tem
mmmh...mmmh...
É o meu lençol, é o cobertor
É o que me aquece sem me dar calor
Se eu não tenho o meu amor,
Eu tenho a minha dor
A sala, o quarto,
A casa está vazia,
A cozinha, o corredor.
Se nos meus braços,
Ela não se aninha,
A dor é minha, a dor.
mmmh mmmh...
[Con un par: mi traducción sin saber apenas portugués, con ayuda de wordreference y bastante imaginación:
Si ella me dejó el dolor,
Es sólo mío, no es de nadie más
A los demás les devuelvo su compasión
Yo tengo mi dolor
Si ella prefirió estar sola
O ya tiene otro amor
Si ella me dejó
El dolor es mío,
El dolor es de quien lo tiene...
Es mi trofeo, es lo que quedó
Es lo que me consuela sin darme calor
Si no tengo mi amor,
Sí tengo mi dolor.
El salón, el cuarto,
La casa está vacía,
La cocina, el pasillo.
Si en mis brazos,
Ella no se refugia,
El dolor es mío, el dolor.
Si ella me dejó el dolor,
Es sólo mío, no es de nadie más
A los demás les devuelvo su compasión
Yo tengo mi dolor
Si ella prefirió estar sola
O ya tiene otro amor
Si ella me dejó
El dolor es mío,
El dolor es de quien lo tiene...
mmmh...mmmh...
Es mi sábana, la manta,
Lo que me acoge sin darme calor
Si no tengo mi amor,
Sí tengo mi dolor.
El salón, el cuarto,
La casa está vacía,
La cocina, el pasillo.
Si en mis brazos,
Ella no se refugia,
El dolor es mío, el dolor.
mmmh mmmh...]
La maravillosa Marisa Monte.
10 de junio de 2008
Hace unos meses aprendí algo importante: cuando no consigo decidir qué música quiero escuchar, cuando no encuentro entre los miles de discos que tengo en mi disco duro ninguno que me esté pidiendo a gritos sonar, lo que tengo que hacer es coger alguno brasileño (después he descubierto que cubano también puede valer).
Y no falla: llevaba un par de días sin ganas de escuchar nada, llegando incluso a poner la radio en el viaje de ida y vuelta a Toledo.
Hasta esta mañana, en que me he cansado de las noticias, he puesto el USB, y el primer disco que ha sonado, al azar, ha sido uno de un concierto de Jorge Ben, que aún sigo escuchando mientras escribo esto.
Y he venido bailando en el coche, con una sorprendente sensación de ligereza, y la alegría que a mí sólo me da la música que me toca, la música sensual, linda, maravilhosa, de ese país tropical...
Y más:
Que yo conocía en versión de Marisa Monte:
Y no falla: llevaba un par de días sin ganas de escuchar nada, llegando incluso a poner la radio en el viaje de ida y vuelta a Toledo.
Hasta esta mañana, en que me he cansado de las noticias, he puesto el USB, y el primer disco que ha sonado, al azar, ha sido uno de un concierto de Jorge Ben, que aún sigo escuchando mientras escribo esto.
Y he venido bailando en el coche, con una sorprendente sensación de ligereza, y la alegría que a mí sólo me da la música que me toca, la música sensual, linda, maravilhosa, de ese país tropical...
Y más:
Que yo conocía en versión de Marisa Monte:
10 de abril de 2006
Marisa Monte
Otra voz mágica.La tenía arrinconada, asociada a otras épocas de mi vida. Pero ahora vuelve con dos discos nuevos, y me reencuentro con el terciopelo de su garganta, con ese Brasil suave, ligero, femenino.
Y vuelvo también al portugués-brasileiro, posiblemente la lengua más dulce, más amorosa, más exquisitamente sentimental.
Música para la felicidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)