18 de septiembre de 2006
no puedo evitarlo
Aun a riesgo de resultar reiterativo, no puedo dejar de señalar que la viñeta de El Roto de hoy desvela una vez más, bajo una aparente paradoja, una verdad como un templo. :P
14 de septiembre de 2006
12 segundos de oscuridad
Hoy El Ambigú de Radio 3 está dedicado al nuevo disco de Jorge Drexler, 12 segundos de oscuridad, que sale a la venta el próximo lunes. Aún no sé dónde comprarlo aquí en Toledo, no descarto incluso subir a Madrid, en plan friki, el mismo lunes a por él.
Después del magnífico Eco, y de todos los discos anteriores, que son realmente buenos, es uno de los discos que estaba esperando desde que me enteré que era inminente.
Hace unos meses, en el concierto de Moska, tuvimos el placer :-P de contemplar en directo el amor (bueno, digamos que el deseo) entre Jorge Drexler y Leonor Watling.
Yo tenía de Drexler una imagen de marido y padre amantísimo, influido sin duda por mi ignorancia de su vida privada y por las canciones de discos de hace ya unos años, como De amor y de casualidad o Antes y me sorprendió bastante verle dándose el lote con la Watling, en público y como un adolescente.
Ahora, gracias al maestro Manrique, me entero de que el disco que llega es fruto de la irrupción en la vida de Jorge de la "inoportuna" Leonor (hay en él una preciosa canción titulada así, en el que la Watling susurra unas palabras), razón por la que su matrimonio, al parecer, se fue al garete.
También nos cuenta Diego el origen del título del disco: Drexler se refugió, para pasar los peores momentos, en un lugar recóndito de la costa uruguaya donde hay un faro cuyo periodo de giro es de 12 segundos...
Después del magnífico Eco, y de todos los discos anteriores, que son realmente buenos, es uno de los discos que estaba esperando desde que me enteré que era inminente.
Hace unos meses, en el concierto de Moska, tuvimos el placer :-P de contemplar en directo el amor (bueno, digamos que el deseo) entre Jorge Drexler y Leonor Watling.
Yo tenía de Drexler una imagen de marido y padre amantísimo, influido sin duda por mi ignorancia de su vida privada y por las canciones de discos de hace ya unos años, como De amor y de casualidad o Antes y me sorprendió bastante verle dándose el lote con la Watling, en público y como un adolescente.
Ahora, gracias al maestro Manrique, me entero de que el disco que llega es fruto de la irrupción en la vida de Jorge de la "inoportuna" Leonor (hay en él una preciosa canción titulada así, en el que la Watling susurra unas palabras), razón por la que su matrimonio, al parecer, se fue al garete.
También nos cuenta Diego el origen del título del disco: Drexler se refugió, para pasar los peores momentos, en un lugar recóndito de la costa uruguaya donde hay un faro cuyo periodo de giro es de 12 segundos...
sí, sí...
...mucho salir a correr, mucho ponerte en forma y mucho rollo, pero todo es para limpiarte la conciencia de los churretes de caramelo que te quedan en las comisuras de los labios después de devorar ese flan con caramelo y nata que te metes entre pecho y espalda cada día que, por pereza, por comodidad, acabas comiendo en la cafetería de la Consejería...
Esta semana has salido tres días a hacer el mono de madrugada, cuando casi no habían puesto ni las calles (por lo menos, los parques sí que no, porque estaban cerrados y apagados, cagontó), justamente, mira tú qué casualidad, los mismos tres días que, como hoy, has sido incapaz de vencer la tentación de terminar la comida con uno de éstos...
Esta semana has salido tres días a hacer el mono de madrugada, cuando casi no habían puesto ni las calles (por lo menos, los parques sí que no, porque estaban cerrados y apagados, cagontó), justamente, mira tú qué casualidad, los mismos tres días que, como hoy, has sido incapaz de vencer la tentación de terminar la comida con uno de éstos...
13 de septiembre de 2006
Todo vuelve...
...que decía el sabio (la sabia, para ser más exactos).
Estaba cocinando en mi recién estrenada cocina toledana (purecito de verduras, rico rico) y, como siempre, he puesto la radio para que me hiciera compañía. Por la hora, lo que toca son tertulias más o menos políticas, más o menos sesudas, más bien aburridas. Así que he cambiado a Radio 5, "Todo noticias", y me encuentro, sorprendentemente, con Vino y besos, de mi admiradísimo Javier Rubial, al que tenía bastante aparcado desde su concierto en Cádiz, que nos dejó un sabor de boca agridulce.
Hace apenas una semana, quién sabe por qué (yo creo que lo sé, pero no lo diré... uuuhh), volví a su música, a su precioso último disco y me volvieron a entrar ganas de ir a verle a la Galileo cuando tenga a bien dejarse caer por la capital del reino.
Pues ahora, por la radio, me entero de que estará en los próximos días en el Popkomm de Berlín, junto con Marlango, representando a España.
Como buen fan de Ruibal, sé que tiene bastante éxito fuera de su país, en especial en Gran Bretaña, donde se llegó a publicar un recopilatorio de sus últimos discos. Y no deja de sorprenderme, aunque no del todo: cuánto se pierden quienes no entienden las emocionantes letras del maestro, y sin embargo, qué fácil es imaginar lo que, sólo con su voz, con su guitarra y la de Tito, es capaz de remover en los afortunados que tengan la oportunidad de verle en Berlín, o donde sea.
El poder de la música, claro.
Estaba cocinando en mi recién estrenada cocina toledana (purecito de verduras, rico rico) y, como siempre, he puesto la radio para que me hiciera compañía. Por la hora, lo que toca son tertulias más o menos políticas, más o menos sesudas, más bien aburridas. Así que he cambiado a Radio 5, "Todo noticias", y me encuentro, sorprendentemente, con Vino y besos, de mi admiradísimo Javier Rubial, al que tenía bastante aparcado desde su concierto en Cádiz, que nos dejó un sabor de boca agridulce.
Hace apenas una semana, quién sabe por qué (yo creo que lo sé, pero no lo diré... uuuhh), volví a su música, a su precioso último disco y me volvieron a entrar ganas de ir a verle a la Galileo cuando tenga a bien dejarse caer por la capital del reino.
Pues ahora, por la radio, me entero de que estará en los próximos días en el Popkomm de Berlín, junto con Marlango, representando a España.
Como buen fan de Ruibal, sé que tiene bastante éxito fuera de su país, en especial en Gran Bretaña, donde se llegó a publicar un recopilatorio de sus últimos discos. Y no deja de sorprenderme, aunque no del todo: cuánto se pierden quienes no entienden las emocionantes letras del maestro, y sin embargo, qué fácil es imaginar lo que, sólo con su voz, con su guitarra y la de Tito, es capaz de remover en los afortunados que tengan la oportunidad de verle en Berlín, o donde sea.
El poder de la música, claro.
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