12 de noviembre de 2008

Shooting star

Ya que me he puesto en este plan, voilà otra de las maravillas del mismo disco, Oh Mercy, en la versión "desenchufada", otra de esas peculiares canciones de amor que es capaz de parir el jefe Dylan:



Seen a shooting star tonight
And I thought of you.
You were trying to break into another world
A world I never knew.
I always kind of wondered
If you ever made it through.
Seen a shooting star tonight
And I thought of you.

Seen a shooting star tonight
And I thought of me.
If I was still the same
If I ever became what you wanted me to be
Did I miss the mark or
Over-step the line
That only you could see?
Seen a shooting star tonight
And I thought of me.

Listen to the engine, listen to the bell
As the last fire truck from hell
Goes rolling by, all good people are praying,
It's the last temptation
The last account
The last time you might hear the sermon on the mount,
The last radio is playing.

Seen a shooting star tonight
Slip Away.
Tomorrow will be another day.
Guess it's too late to say the things to you
That you needed to hear me say.
Seen a shooting star tonight
Slip away.

Bob Dylan

Most of the time

Tres años después, vuelvo a escucharla y me vuelve a golpear una vez más (hit me with music...).



Au.

11 de noviembre de 2008

Gracias, n., por hacerme llegar este artículo de hace unas semanas.

No podría estar más de acuerdo.

Porque estoy absolutamente convencido de que quien "no sabe expresarse bien, no domina el lenguaje y, en consecuencia, tampoco el pensamiento".

Y me da rabia, como a ti, que la gente, lejos de avergonzarse de su ignorancia, de su incapacidad, tenga el aplomo, cuando le haces cualquier reproche al respecto, de mirarte como un bicho raro.

Aunque supongo que no es tan extraño cuando "tampoco la sociedad cree que hablar y escribir bien sea fundamental para el desarrollo intelectual y el éxito social y profesional".

Al leerlo, no he podido evitar pensar en unos cuantos (en un principio había escrito "la mayoría"...) de nuestros amigos, todos universitarios, que sin duda suspenderían ese examen para alumnos de nueve años del que habla el autor.

9 de noviembre de 2008

El otro día tuve un sueño cabrón, rebelde. Uno de ésos que le ponen a uno en su lugar, que le dejan claro dónde está, y dónde no está.

Afortunadamente, al menos para mis posibles lectores, soy incapaz para la poesía. Porque de no ser así sé que mi irreprimible exhibicionismo me habría llevado a escribir aquí un poema intentando expresar de una forma críptica, velada, sugerente, lo que ese sueño me hizo ver.

6 de noviembre de 2008

Jesse Jackson emocionado al conocer la victoria de Obama


No sé qué pensar, qué sentir. Aparte de alivio porque la era de Bush junior toque a su fin, claro.

Por un lado, el cinismo (¿realismo?) me dice que no habrá grandes cambios, que son más importantes las instituciones que las personas, que la política exterior estadounidense persigue únicamente (como la de cualquier otro país y más aún si cabe por ser la potencia hegemónica) su "interés nacional", y que ese interés no varía porque en la Casa Blanca se siente Bush u Obama.

Por otro, reconozco como un hecho extraordinario, esperanzador, que Estados Unidos, donde hace apenas 45 años (¡!) la ley imponía la segregración racial, donde el racismo era ley y no sólo costumbre como en todas partes, haya elegido a Barack Obama, un "negro", como presidente. Y, por lo que parece, su historia, que no es la de los descendientes de esclavos, tampoco es desde luego la una persona cualquiera.