21 de diciembre de 2010

Vulnerabilidad*

Sé que no es la humildad precisamente algo que me defina. Y sin embargo, es algo que cada vez admiro más en la gente, pues lo interpreto como signo de sabiduría: la vida nos va poniendo en nuestro lugar, que muchas veces está por debajo (signifique esto lo que signifique) de donde nuestras fantasías nos sitúan.

Hace unas semanas, una persona, en un acto de generosidad por el que siempre le estaré agradecido, me puso frente a mis miedos, mis inseguridades, que se traducen, como pasa tantas veces, en prepotencia, en una aparente indiferencia por lo que los demás piensen o sientan.

Estoy tratando desde entonces de que la lección tenga consecuencias prácticas, de que cambie cómo me relaciono con la gente que me importa, y también con el resto del mundo.

No sé si alguien más está notando el cambio (entre otros motivos porque, con lo asocial que estoy, tampoco es que haya tanta gente a la que preguntar...), pero yo sí.

Me siento vulnerable. Y eso a la vez me gusta, me hace sentir vivo, y me asusta. Porque sé que puedo sufrir, que no todo me resbala, que bajo la burbuja de hormigón armado late un corazoncito caguetilla pero con ganas de querer y ser querido.

Si a eso sumamos la sobredosis de ternura que he recibido en vena en las últimas horas, que ha hecho mella en mi normalmente impenetrable cota de malla de ironía y desapego, creo que os podéis empezar a hacer una idea de cómo estoy (de cursi) hoy.

* © yapalf

19 de diciembre de 2010

Tarde de domingo

Sol invernal,
Mantita
Ordena (repasando los titulares de las miles de cosas que querría leer, sobre las que me gustaría escribir)
Leonard en vena
Y lo más importante: el cuerpo en orden, satisfecho

15 de diciembre de 2010

Inglés

Cada idioma posee palabras o expresiones propias, imposibles o al menos muy difíciles de traducir, que son prodigios de sutileza, de precisión, de humor o de mala leche. De los idiomas que conozco (que no son tantos, tampoco vamos a fliparnos...), creo que el inglés es el que me descubre más perlas de ésas. Hoy me he encontrado con ésta, que me ha hecho gracia:

Where you stand depends on where you sit.

:)

12 de diciembre de 2010

"Todas las canciones hablan de mí"

Es una sensación que tengo a menudo. Y es también el sugerente título de la primera película que dirige Jonás Trueba (hijo de Fernando, sobrino de David). Que resulta algo engañoso porque, que yo recuerde, aparte de una de Franco Battiato que suena entera, apenas se oyen canciones.


Una peli modesta, sencilla, que me habría gustado mucho más si el actor protagonista no me hubiese parecido tan limitado: la escena culmen de la peli, en la que él tenía que llevar todo el peso, y yo pensando ya en lo que haría cuando saliese del cine, porque ya estaba fuera, no me lo estaba creyendo en absoluto.