29 de noviembre de 2009

Out of touch

Así me siento.

No viene muy a cuento, porque yo no estoy pensando en nadie en particular y menos aún en alguna antigua  amante, pero ése es también el título de una canción de Lucinda y cualquier excusa me vale para encasquetarla aquí, eso está ya más que claro...




Once in awhile we might pass on the street
We nod and we smile and we shuffle our feet
Making small talk, standing face to face
Hands in our pockets 'cause we feel so out of place
Our paths may cross again in some crowded bar
We feel a little lost 'cause we've drifted away so far
Hoping to find the right words to say
We joke a little and then go on our way
We are so out of touch, yeah
We are so out of touch, yeah

We speak in past tense and talk about the weather
Half broken sentences we try to piece together
I ask about an old friend that we both used to know
You said you heard he took his life about five years ago

We may pass each other on the interstate
We honk and cross over to the other lane
Everybody's going somewhere, everybody's inside
Hundreds of cars, hundreds of private lives
We are so out of touch, yeah

Lucinda Williams

What's in a name



That's all it took
The mention of your name
And all my love for you
Burst into flame

I tried so hard
To let you go, but look
How I still tremble at your name
That's all it took

That's all it took
To make me know that I still care
It seems my heart just can't give up
The dreams we used to share.
I tell my friends I'm happy,
But they read me like a book
And when today I heard them say
Your name that's all it took.

That s all it took to make me yearn for your embrace
I guess I might as well admit
No one can take your place
I fell for you completely
Sinker, line and hook
And when today I heard them say
Your name that's all it took.
And when today I heard them say
Your name that's all it took.

Darrell Edwards, Carlos Grier & George Jones

28 de noviembre de 2009

Una de las cosas que siempre agradezco de salir de España aunque sea por unos días es la posibilidad de desconectar por completo del clima político patrio, que me resulta cada vez más coñazo. Salir ayuda a poner en perspectiva estos dramones apocalípticos que aquí vivimos continuamente.

También sirve para valorar con algo más de mesura el lugar y el peso de España en el mundo. Yo, que tengo esa cosa con los idiomas, creo que los españoles tenemos dos percepciones erróneas sobre nuestra lengua (común): creemos que el español es más importante en el mundo de lo que lo es en realidad y, sobre todo, creemos que el mundo de habla hispana aún orbita alrededor de España.

Deberían bastar los números para darnos cuenta de cuán erradas son esas ideas. En particular, deberíamos ser conscientes de que ni siquiera somos el país con más hispanohablantes: tanto México (107 millones de habitantes) como Estados Unidos nos superan (en NYC, ciudad multilingüe por antonomasia, el español se escucha en cualquier calle).

En lugar de pretender que seguimos donde no estamos ya desde hace mucho tiempo, mucho mejor es simplemente disfrutar de la riqueza de una lengua que habla tanta gente tan diversa en tantos lugares distintos y reconocer la influencia, la importancia crucial que para nosotros tiene la cultura americana en español.

Por ejemplo, como hace Muñoz Molina en su artículo de hoy en Babelia, Una orgía perpetua (estupendo título, by the way), que es por lo que se me ha ocurrido este rollete.

27 de noviembre de 2009

He pecado, lo confieso.

He sucumbido al poder del lado oscuro: escribo desde la cama, desde mi nuevo iPod, desesperado tras horas dando vueltas peleando con el jodido jet lag (lo que me faltaba, con lo bien que duermo yo habitualmente...)

26 de noviembre de 2009

Antes de que la vuelta a la rutina haga que me olvide de esa sensación, antes de que vuelva a mis habituales pajas mentales, a mirarme el ombligo desde cualquier punto de vista posible y desde algunos imposibles, antes de caer en la misma banalidad de siempre, quiero dejar claro esto:

I'm full of bullshit. Gotta get closer to the bone.