En mi primer libro, Nihilismo y acción (1970), incluí un ensayito sobre Moby Dick cuya lectura aún sigo soportando sin mayor sonrojo. Empezaba así. "Cada hombre se parece más a todos los hombres que a ese arbitrario y simple fantasma que llamamos él mismo". Expresa una convicción que he ido reforzando con los años. Aunque ahora esté de moda insistir en que la riqueza humana es nuestra inagotable diversidad y hasta nuestras irreductibles diferencias culturales, siempre he creído que lo verdaderamente precioso para nosotros -intelectual y prácticamente- es nuestra fundamental semejanza. Gracias a ella podemos comprender las necesidades y anhelos de los otros, colaborar con ellos y aprender de todos, traducir ideas y compartir las historias o los poemas. Somos seres simbólicos y por tanto hechos para resultar inteligibles los unos para los otros. Nuestras distintas formas -Holderlin dijo: "el espíritu gusta darse formas"- son la vivacidad de nuestra condición, pero lo que tenemos en común es su fundamento. Por ejemplo, es mucho más esencial que todos los humanos posean lenguaje que el que hablen esta o aquella lengua...
Fernando Savater
16 de abril de 2009
London calling
Primero fue el sur.
Ahora toca el norte: el sábado enfilo con mis padres hacia Londres, hasta el viernes, y después fin de semana en Cambridge, con el jefe D.
No tengo mucha idea de lo que haremos allí, aparte de patear y patear.
Pero eso sí, voy con los deberes hechos.
:-P
Ahora toca el norte: el sábado enfilo con mis padres hacia Londres, hasta el viernes, y después fin de semana en Cambridge, con el jefe D.
No tengo mucha idea de lo que haremos allí, aparte de patear y patear.
Pero eso sí, voy con los deberes hechos.
:-P
3 de abril de 2009
Para leer mejor
Cada día, yo me hago mi particular resumen de prensa a partir de las páginas web que me parecen más interesantes.
Como no soy un nativo digital, por mucho que me pese, sigo necesitando imprimir en papel cualquier cosa medianamente larga que pretenda leer. Así que paso un ratito copiando texto de la web al documento Word y formateando a mi gusto (quitando imágenes, cambiando tipos de letra, tamanos, separaciones...) para aprovechar al máximo el papel que voy a gastar.
Recientemente, vía Lifehacker, he descubierto dos bookmarklets muy útiles para mejorar la legibilidad de las páginas, tanto si es para leerlas directamente de la pantalla como si es para copiar el texto a otro documento:
Readability y Readable.
Se guardan como cualquier otro marcador (mejor si es en la barra de herramientas de marcadores, porque se usarán a menudo) y, cuando se está en la página que se quiere leer, se pulsa sobre ellos y con un poco de Javascript cambian la presentación del texto, eliminando la mayoría de las distracciones para la lectura.
Si se quiere volver a la presentación original, basta con recargar la página.
Como no soy un nativo digital, por mucho que me pese, sigo necesitando imprimir en papel cualquier cosa medianamente larga que pretenda leer. Así que paso un ratito copiando texto de la web al documento Word y formateando a mi gusto (quitando imágenes, cambiando tipos de letra, tamanos, separaciones...) para aprovechar al máximo el papel que voy a gastar.
Recientemente, vía Lifehacker, he descubierto dos bookmarklets muy útiles para mejorar la legibilidad de las páginas, tanto si es para leerlas directamente de la pantalla como si es para copiar el texto a otro documento:
Readability y Readable.
Se guardan como cualquier otro marcador (mejor si es en la barra de herramientas de marcadores, porque se usarán a menudo) y, cuando se está en la página que se quiere leer, se pulsa sobre ellos y con un poco de Javascript cambian la presentación del texto, eliminando la mayoría de las distracciones para la lectura.
Si se quiere volver a la presentación original, basta con recargar la página.
1 de abril de 2009
Coming back to you...
Como quien no quiere la cosa, me he montado un plan de semanita en la playa.
Primero en familia, luego unos días solo.
Y, como cada vez que viajo, aunque sea para volver una vez más a Salobreña, fantaseo sobre todo con una cosa: la cantidad de libros que voy a poder leer.
Sé que no será así, que no encontraré la tranquilidad, la concentración, las ganas, pero en un arranque de "flipadez", acabo de amontonar unos diez libros que me gustaría leer esta Semana Santa:
Libros geeks: desde programación con Ruby on Rails a otro más sobre la revolución de Google (en français, en plus), pasando alguno de los que tengo pendientes desde que me llegaron hace ya no sé cuánto.
Y alguno más normalito, rememorando otras lecturas mientras me preparo para la próxima excursión...
Y, como cada vez que bajo a mi playita, el inevitable libro de poemas, por si me entra la vena (¿alguien lo duda?) y me lo llevo para que me haga compañía mientras contemplo la puesta de sol que ahora mismo ilustra mi perfil.
Primero en familia, luego unos días solo.
Y, como cada vez que viajo, aunque sea para volver una vez más a Salobreña, fantaseo sobre todo con una cosa: la cantidad de libros que voy a poder leer.
Sé que no será así, que no encontraré la tranquilidad, la concentración, las ganas, pero en un arranque de "flipadez", acabo de amontonar unos diez libros que me gustaría leer esta Semana Santa:
Libros geeks: desde programación con Ruby on Rails a otro más sobre la revolución de Google (en français, en plus), pasando alguno de los que tengo pendientes desde que me llegaron hace ya no sé cuánto.
Y alguno más normalito, rememorando otras lecturas mientras me preparo para la próxima excursión...
Y, como cada vez que bajo a mi playita, el inevitable libro de poemas, por si me entra la vena (¿alguien lo duda?) y me lo llevo para que me haga compañía mientras contemplo la puesta de sol que ahora mismo ilustra mi perfil.
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